miércoles, 28 de diciembre de 2016

La República Pnemática


Una Aventura en los tiempos de la Pax pneumática

Título: La República Pneumática: Baile de Serpientes
Autor: J. Valor Montero
Editorial: Fantascy
Formato: Tapa blanda con solapas
Páginas: 464
Fecha edición: 19 de febrero de 2015
Idiomas: Español y Catalán.


Me encantan las ucronías. Una ucronía implica un cambio, una divergencia entre la historia como lo conocemos y una realidad alternativa. En esa realidad alternativa, cabe dejar volar la imaginación y en La República Pneumática, el lector tiene una ucronía muy entretenido. Valor Montero toma como punto de bifurcación entre estas dos pasados,  el real y el imaginado, una fecha entre 45 y 54 AD, cuando el Emperador Claudio supuestamente fomenta la tecnología basada en la eolípila de Herón de Alejandría. y restaura una nueva versión de la república antigua romana.

La novela arranca en el año 246 d.C., y la invención de aquella máquina de vapor se ha convertido en el motor de una revolución industrial romana cuyo único rival económico es el imperio Ch'in. Con este trasfondo ucrónico, el joven Marcus Novus comienza un viaje desde su Caesaraugusta (Zaragoza) natal para salvar a su padre, quien ha sido llevado preso y encarcelado injustamente en Barcino Magna (Barcelona). Solamente lleva en su zurrón un misterioso colgante con tres serpientes, un cuaderno donde hace apuntes de las cosas que ve en sueños y Hoc, un pequeño gladiador, un autómata de juguete.

Marcus moverá en un mundo marcado por los resultados del uso masivo del carbón como combustible, con ciudades sucias y contaminadas, un mundo con cielos grises rebosantes de humo y cenizas de las fábricas y los vehículos. Es un mundo igualmente marcado por las consecuencias sociales de esta revolución industrial, con saboteurs Luditas (un nombre basado en el Nero Ludus, no el Ned Ludd del siglo XIX de ‘nuestro’ pasado) provocados por las injusticias sociales, los adeptos de la Via Virtutis, una filosofía traído del Ch’in.

En su camino, contrará a personajes tan entrañables como la maestra de artes marciales (Vía Virtutis) Jiàn, una tabernera anciana de Ch’in, Megistos, un geógrafo griego, y el praetor Caius Verus Pertinax. Habrán malvados malísimos también en su camino, desde Garrote, un caput-vicinia a quien se enfrenta durante un episodio de supervivencia callejera dickensiana para luego hallarse en los opulentos salones de los dirigentes romanos, donde tendrá que vérselas con el Pontifex Pneumático, Kyrilos Aranides, cabeza de una conspiración nefasta contra la República.

El personaje más relevante de la novela bien puede ser la Barcino Magna misma, cuyos vicinae y ampliatio, calles y edificios están retratados con auténtico amor visionario por el autor. Fiel a su formación como arquitecto, J. Valor Montero se dedica a deleitarnos con los aspectos singulares del urbe, fruto de las tecnologías pneumáticas. En la sección del Glossarium et Dramatis Personae hay información y detalles que harán las delicias de los lectores, como yo, que siempre quieren saber algo más respeto a la narración.

V. Montera nos presenta un steampunk que va más allá de una mera estética en la que se envuelve a los personajes con artilugios cubiertos de engranajes y llenan a los cielos urbanos con avistamientos de dirigibles; estamos ante una exploración de las consecuencias tantas sociales como políticas, culturales y económicas de una civilización que es toda una alegoría a la revolución industrial europea del siglo XIX.

Altamente recomendable, La República Pneumática es de fácil lectura. Desde luego la combinación de acción de ritmo trepidante y reflexión social es capaz de enganchar los lectores, tanto los fans de novelas históricas, de la fantasía, y de steampunk.

J. Valor Montero (Barcelona 1965) y la mallorquina Laura Llimós están publicando la serie de novelas multimedia «Ømni», que giran alrededor de un videojuego ficticio, «Barcelona Roman Steampunk», basado en el mundo de La República Pneumática.

Fmdo:
Profesora Cecily Cogsworth

jueves, 22 de diciembre de 2016

Una aventura de juventud de Maese iditxa

Ya hace muchos años, yo Maese Iditxa, aun ocupaba una plaza de profesor asistente en la Universidad de Avalon y desconocía mi extraña afección mágica, La muy mortalidad.

Fui invitado a dar una conferencia en Edimburgo sobre los peligros de las hadas y la magia, estando yo en el gran salón de la facultad de Letras, empecé mi discurso.

"Las hadas son seres eternos, han estado aquí mucho antes de que nosotros llegáramos y seguirán aquí cuando nos marchemos...

... Pero pese a todo han de saber que las Hadas son seres perniciosos y crueles, y que su magia es tremendamente peligrosa, y lo afirmo yo, que soy bien conocedor de ambas cosas.- percibí como un grupo de mujeres entraba en la sala, en su mayoría viudas, portaban consigo carteles y pancartas...


Las Hadas se han infiltrado en todos los niveles de la sociedad, desde las pequeñas Pixies de las rosas que son una plaga que infesta los jardines, hasta las grandes Hadas, que pueden parecer humanos, La propia reina Titania, esta emparentada con la Reina Vict...

-Mis palabras quedaron en suspenso, el grupo de mujeres empezó a montar escandalera coreando y cantando eslóganes, la voz de los asistentes se sumo en gritos de indignación por la intromisión, y a golpe llegaron un nutrido contingentes de guardias urbanos uniformados con sus porras en ristre, la muchedumbre jaleaba a los agentes que descargaban golpes con fuerza en las ancianas y no tan ancianas manifestantes, de súbito mi mirada se cruzo con una de ellas, una anciana arrugada, vestida con un vestido sencillo y varios abrigos. Algo en su forma de quejarse, y agarrarse con fuerza con fuerza a una de sus camaradas Sufragistas me hizo recordar a mi difunta anciana madre, y no pude resistir el impulso.

Lleve la mano hasta el bolsillo interior de mi chaleco, enarbole la Varita mágica que portaba en el y salte hacia la refriega, mi Fez callo de mi cabeza, me abrí paso entre los espectadores de tan dantesco espectáculo, agite mi varita señalando al Agente de la ley mas cercanos, este salió propulsado contra la pared, donde se dio un buen golpe, sin parar de moverme apunte contra una de las señoritas que era arrastrada hacia el exterior y lance otro de mis conjuros , la señorita avanzo por el aire hacia mi con gran velocidad como si tirara de una cuerda invisible, el tirón arrastro a sus captores que perdieron el asidero y el equilibrio, la sujete cuando llego hasta mi la coloque tras de mi, según avanzaba hacia la Anciana que se parecía ,remotamente, a mi madre.

Los Agentes de la ley aun enfrascados en reducir a las ancianas y no tan ancianas sufragistas y sus simpatizantes, empezaban a ser conscientes de que algo no marchaba bien, con ayuda de mi fiel Varita mágica empuje a un agente contra otro y ambos quedaron en el suelo. Un agente algo mas perceptivo intento reducirme a mi, así que rodamos por el suelo, al final yo acabe encima y le propine suficientes puñetazos para que me soltara, a la par que me dio buena cantidad de ellos, se arrastro para coger una de las porras caídas, talvez suya, y en ese momento de hechice para que sus ropas encogieran hasta inmovilizarlo, grito de sorpresa, algunas decimas mas agudo que antes cuando su ropa interior paso a estrangular su cuerpo.

Con ese rival inmovilizado, y mi nariz sangrando por un buen derechazo, camine un par de pasos y separe a un agente que estaba sobre una de las sufragistas, que yacía vencida sobre el suelo, y lo empuje con toda mi fuerza lejos de ella.

este agente que portaba los galones de capitán, se incorporo con facilidad y desenfundo una pistola, abrió fuego contra mi, y me impacto en el pecho caí redondo.

Se hizo el silencio, los agentes esposaron a las sufragistas, y se disponían a conducirlas al exterior del vehículo cunado recupere mi vida, No me pare a pensar en lo ocurrido hasta mucho después, pues me incorpore como una fierra aferre la mano del capitán en la que llevaba mi Varita y la enarbole contra el techo, la araña de luces se apago, y la hiedra del la pared del edificio invadió las ventanas, la oscuridad era total menos por la luz del corredor al otro lado de la puerta, un Agente huyo, y el resto le siguió, con un movimiento de mi varita deshice el conjuro y la hiedra volvió a su lugar, la araña de luces volvió a encenderse, Las sufragistas aterradas seguían allí...

Me dirigi al Atril donde unos minutos antes había empezado mi conferencia, me agache tras el recogiendo mi maletín y el resto de mis pertenencias, al levantar la cabeza pude ver como aquellas intrépidas señoras me observaban con una mezcla de Admiración y Miedo, mucho miedo.

Y Así es como, vario meses después recibí un paquete. Envuelto en papel marrón, y con un cordel atándolo todo. Lo desate, con cuido, dentro encontré este Maravilloso Kilt que tanta admiración le ha causado y esta nota que ve enmarcada.

"Gracias.
Att: Isobel McRae"

Bueno, Mi estimado colega, ahora que ya esta resuelta su curiosidad cuénteme que ha averiguado sobre el artefacto que se le di en su anterior visita. Por cierto, ¿Le gusta la hidromiel?- el sonido de dos vasos al llenarse con el espumoso y claro liquido amarillento lleno el aire, acompañad de un olor dulzón a miel.



jueves, 15 de diciembre de 2016

Un sabotaje refrescante

Un chorro de agua se elevó triunfante en vertical, compacto y con bastante presión aún, al otro lado de la ventana. Unos metros más arriba colapsó abriéndose como una palmera y salpicando la sobria y austera fachada del edificio de la Compañía de Aguas de Dresde, conocida popularmente como el Canal de Semper por el arquitecto civil que sentó sus bases. Cuando el líquido alcanzó la calle tres pisos más abajo en forma de lluvia, los gritos de alegría de los chiquillos que habían salido para disfrutar de aquella diversión alcanzaron los cristales de la sala donde la joven Victorique Leclerc estaba sobrellevando con aplomo y casi indiferencia un aburrido interrogatorio.

Un sabotaje refrescante por Ilustre Zurda

-¿Pero usted cree que eso es normal, señorita? - La voz de aquel burócrata sonaba contenida a pesar de que el dedo apuntando al exterior era claramente acusador. Ella le dirigió una mirada inexpresiva que el hombre recibió con frustración. - ¡Inaceptable es lo que es! ¡Y altamente irresponsable! - No estaba consiguiendo amedrentarla en absoluto.

Otra de las bocas de riego cercanas abrió repentinamente su válvula principal y proyectó un surtidor hacia el cielo unas cuantas casas más abajo. Tan pronto alcanzó su máxima altura se cortó en seco, y siguiendo una coreografía cuidadosamente estudiada, otros dos tomaron el relevo más allá, en extremos opuestos del muro de piedra y acero que cercaba la Escuela Independiente de Alta Enseñanza, como si ésta hubiera instalado fuentes decorativas. Toda la ciudad estaba equipada ahora con ellas gracias a Victorique.

Un autómata con su traje de mayordomo entró en el despacho en el que estaban y se quedó estático en un rincón tras dejar una carpetilla sobre una mesa auxiliar. Era de los que no podían hablar, un modelo dorado de manufactura napolitana altamente especializado en protocolo, de los que gustaban los aristócratas. Ella apartó la vista del espectáculo en la calle y sonrió socarrona en la silla.

-Ciertamente no es normal, Monsieur Gleiser, las temperaturas que hemos sufrido a lo largo de este verano son preocupantes. - Su pronunciación estaba bastante influenciada por su lengua materna. - Es una suerte que alguien haya decidido aliviar la situación, ¿no cree? - Señaló por encima del hombro hacia la amplia ventana tras la cual los chiquillos corrían de un surtidor a otro con gritos y risas tan pronto aparecían, en lo que se había convertido rápidamente en un juego para ellos. - Por lo que oigo, la idea ha sido bien recibida por la ciudadanía.

-¡Guárdese sus comentarios ingeniosos, señorita Leclerc! - Se estiró tras el nuevo exabrupto, más indignado que enfadado, y recogió los papeles que le había traído su sirviente. - Sabe perfectamente que esto tendrá consecuencias. - La miró con seriedad, apretando los documentos. - Y a pesar de eso, ha venido usted directamente a entregarse y ha confesado ser la autora de tan despreciable sabotaje.

-Porque veía que no habían puesto remedio desde la Compañía a pesar de haber dispuesto de un día y una noche completos para ello, empezaba a preocuparme por la imagen de ustedes. - Se inclinó a un lado para hacer contacto visual con el autómata. - ¿Sería tan amable de traerme una taza de café, por favor?

-¡No! - Franz Gleiser se volvió en redondo para anular la orden dada antes de que la máquina se pusiera en marcha obediente, pero el gesto sardónico en la redondeada cara de Victorique le hizo titubear. - Que sean dos. - Y luego mirando a la chica a los ojos. - Pero sólo si me explica por qué lo ha hecho.

Ella hizo ver que se lo pensaba llevándose un dedo a los labios con bastante teatralidad. Finalmente accedió con un asentimiento, cuando el mayordomo mecánico ya había salido.

-Estaba intentando poner a prueba el sistema, Monsieur Gleiser.

Éste seguía de pie, ahora hojeando los documentos uno tras otro, con aire concentrado.

-¿Con qué finalidad haría eso? - Levantó la vista sólo un instante para mirar por encima de los cristales de sus gafas antes de seguir hablando. - Es mi responsabilidad mantener todo en funcionamiento y en perfecto estado por si se declara un incendio; al haber afectado a las bocas que usan los bomberos, ha puesto usted en peligro a toda la ciudad. - Bajó los papeles. - No me puedo creer que sea usted tan irresponsable y tan necia como para no entender eso.

Victorique suspiró. Aquel hombre no iba a entenderla dijera lo que dijera, pero quizá si alargaba el interrogatorio todavía conseguiría lo que quería. Le pareció ver el sello del Instituto en uno de los documentos, y eso le dio esperanzas. Quizá aún saliera todo como ella esperaba. Intentó seguir confundiendo a Gleiser un rato más, tentando la suerte.

-Las calles son ríos que devuelven el agua al Elba, de donde el Canal la toma corriente arriba en cualquier caso. Todo está tan empapado que no hay manera de que algo prenda fuego. Relájese. - El surtidor de la fachada detrás de ella volvió a izarse con fuerza y a caer sobre los niños. - Además, en el caso de que fuera necesario usar el sistema, de la forma sincronizada en que se producen las descargas no hay una pérdida de presión apreciable en las conducciones, me aseguré de ello. Y usted también lo sabe, Monsieur, la ciudad no está en riesgo. Lo que no acepta es que les haya dejado en evidencia, ¿verdad? - Le dedicó una sonrisa angelical e inocente que consiguió el efecto deseado, desquiciar de nuevo a aquel caballero.

-¿¡Pero se puede saber por qué se lo toma a broma!?¿No se da cuenta del problema en que se ha metido? - Agitó la carpetilla que tenía en la mano y luego la plantó no muy delicadamente en la mesa que se encontraba entre ambos. - No va a salir fácilmente de ésta, ¿me entiende? El Instituto nos ha indicado que había presentado usted candidatura para realizar su tesis en hidráulica avanzada con el profesor Havilland. ¿Qué cree que decidirán cuando se enteren de esto? - Eso es precisamente lo único que preocupaba a la chica. - Porque, y esto puedo garantizárselo sin el más mínimo atisbo de duda, se van a enterar si es que no lo saben todos allí ya. - Clavó un dedo en el fajo de documentos, confirmando su sospecha.

De repente, la puerta del despacho se abrió sin previo aviso y una mujer de rostro serio y vestido gris oscuro y largo apareció bajo ella. Su cabello rubio iba recogido por detrás en un peinado elaborado típico de los Países Bajos, haciéndole aparentar mayor edad de la que tenía en realidad. Victorique perdió en parte el color al momento, reconociendo a la cabeza del departamento al que había solicitado acceder como investigadora. Por fin había llegado la hora de la verdad tras tanto preámbulo.

-Señorita Waas - Gleiser se acercó apresuradamente y le dedicó un saludo cortés, reverencia y beso en la mano incluidos, pero ella no perdió su gesto adusto. - Gracias por venir con tan poca antelación.

-Franz, necesito unos minutos a solas. - La recién llegada no demostró haberse percatado del habla untuosa del burócrata. En su lugar, le encaró bajando algo la vista hacia él. - ¿Puede esperar fuera, por favor?

El oficial se mostró confuso, intentando resistirse a que le echaran de su propio despacho pero sin poder presentar oposición dado el tono de voz empleado. Le dedicó una última mirada a Victorique, y se ausentó excusándose ante Chloe Waas. Ésta, que además de ejercer en su puesto docente en el Instituto también era consultora habitual para el Canal de Semper, tomó asiento frente a la joven, que trató de mantenerse serena. Cambió el alemán por el francés, pero no perdió su frialdad.

-¿Sabe por qué he venido? - Asintió. - Bien. - Su voz acerada no le iba a dar un respiro, y lo demostró ordenando sin mayor preámbulo. - Va a emitir una disculpa formal a la Compañía por esto. Va a elaborar una disertación sobre cómo lo ha hecho y cómo se puede prevenir para que nadie lo repita, y por supuesto tendrá que presentarla ante todo el departamento de planificación y control de la red de aguas. - Vio su aire contrariado y añadió, mucho más inflexible de lo que sus palabras daban a entender. - O si lo prefiere puede hacer frente a una cuantiosa multa y regresar a Toulouse. - Un nuevo asentimiento, más rápido y pronunciado de lo necesario, fruto del miedo. La holandesa tenía perfectamente claro lo que había venido a decir, y la chica temía lo que aún no le había comunicado. La estudiante notaba sus manos congeladas. - Bien. Por si le quedaba alguna duda, señorita Leclerc, Havilland no va a aceptar su candidatura después de este incidente, por supuesto. Dice que es usted demasiado impredecible y temeraria. - La chica maldijo en silencio, entendiendo el error de cálculo cometido, ya que esperaba que su audacia fuera apreciada positivamente por los germanos. Su monólogo acabó con una confirmación. - Igual que opinan todos los demás bajo mi responsabilidad.

La catedrática se levantó sin hacer ruido a la vez que el autómata de Gleiser regresaba y depositaba una bandeja con dos tazas de café sobre la mesa. Victorique se quedó contemplando la bebida sin rastro del descaro que había mostrado anteriormente, sabiéndose derrotada. Una levísima sonrisa cruzó la boca de Waas antes de desaparecer sin que la chica se percatara en absoluto.

-Tiene usted talento, señorita Leclerc, y sería una pena que se desperdiciase o peor aún, que se emplease con malas intenciones. - La estudiante francesa levantó la cabeza con brusquedad. Waas hizo una pausa deliberada, cruzando la mirada con ella. Pareció satisfecha de que no le rehuyera, y con un atisbo de sonrisa sentenció. - La espero al inicio del semestre, yo misma dirigiré su tesis. - Y sin añadir nada más, se dió la vuelta y salió del despacho.

El programa creado para su sabotaje eligió aquel instante para abrir a la vez todas las válvulas de la calle, y luego nuevamente, en varias pulsaciones sucesivas cada vez más cortas, para acabar la rutina de apertura con una explosión simultánea de máxima presión que hizo que lloviera literalmente sobre todos los transeúntes y vehículos.

Victorique se quedó allí en silencio, respirando hondo varias veces, tratando de calmarse. Tomó un sorbo de su café elevando la taza con manos progresivamente menos temblorosas, y permitiéndose un mueca de alegría se dijo a sí misma que tanto trabajo había merecido la pena después de todo. En la calle los niños y su alborozo estaban muy de acuerdo con ella.

Eric Rohnen

martes, 13 de diciembre de 2016

Como preparar Agua de Colonia y no morir en el intento.

Hay muchas recetas de Agua de colonia, la que presentamos hoy es una receta de 1880, proveniente de un manuscrito escrito en Sevilla.
Ingredientes: Esencia de bergamota 3 onzas, Esencia de Cidra 3 Onzas, Esencia de Limón 3 Onzas, Esencia de Romero Onza y media, Esencia de Azahar Onza y media, Esencia de Espliego Onza y media, Esencia de Canela 6 dracmas, Espíritu de vino 32 libras de a 12 Onzas, Alcohol de Melisa compuesto 4 Libras, Alcohol de Romero 2 Libras.

Proceso:

Disuelve las Esencias en los Alcoholes, deja reposar ocho días, sin destilarse.

Este proceso seria fácil, si encuentras todos los componentes. puedes encontrarlos en droguerías industriales, para realizar las medidas necesitaras una pipeta, un vaso de precipitados y una botella con cierre. un estante en un lugar seco y fresco.

Traducción:

Espíritu de vino es Alcohol Etílico de 40 Grados.
1 Onza equivale a 28gramos.
1 Dracma equivale a 60 Gramos.
1Libra equivale a 0,45 kilos

Pero si quieres hacer una receta algo mas moderna, estas suelen usar un alcohol de mayor gradación, la receta que viene a continuación, que es una receta de Agua de colonia para mujer.

Agua de colonia receta moderna

Ingredientes: 7ml de aceite de lavanda, 3.5ml de aceite de romero, 3.5ml de aceite de naranja, 3.5ml de aceite de bergamota, 7ml de esencia de almizcle, 10 gotas de esencia de rosa, 475ml Alcohol (por ejemplo vodka).

el procedimiento es el mismo que en la receta decimonónica.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Steampunk en la hoguera de Santa Lucia 2016

Con motivo de las hogueras de Santa Lucia, un pequeño pero bien avenido grupo de miembros de Steampunk Madrid nos desplazamos a Alcalá de Henares para responder a la invitación a celebrar que nos hicieron la asociación Hijos y amigos de Alcalá.

(Miembros de SPM con la pancarta)
Hijos y Amigos de Alcalá es una veterana asociación cultural que hace mas de veinte años rescato este festejo, que consiste en la procesión y quema de un "trasto viejo" delante de la iglesia de Santa Lucia, todo ello acompañado de música, en esta ocasión Don Miguel de Cervantes fue el prendedor de la Hoguera y el Trasto viejo fue de un modo algo metafórico "El abuso escolar"

La jornada acabo con la quema del trasto viejo, y el Asado de patatas en las ascuas de la pira, que estaban deliciosas.

Los Amigos e hijos de Alcalá, se especializan en recuperar festejos y costumbres, este festejo es origanario de la década de los noventa del siglo pasado.
(El trasto siendo prendido en la Pira)

en origen esta hoguera servía para celebrar el final de la siembra y el principio del año agrícola. La víspera del 13 de diciembre, cuando las noches se van acercando a su máxima duración, en la puerta de la ermita de Santa Lucía, se encendía una hoguera en la que se quemaban todos aquellos trastos que a lo largo del año habían ido quedando inservibles, trastos viejos que molestaban.


Por eso todos los años, Hijos y amigos de Alcalá, quema de forma simbólica en esta hoguera un “trasto viejo” algo que no nos gusta y que les gustaría que desapareciera.

(El trasto arde)

Por ultimo solo nos resta decir que nos enorgullece enormemente hacer participado en las hogueras de este año, que disfrutamos enormemente del festejo, la celebración y especialmente de la compañía de todos los implicados y asistentes, y que estamos deseosos de participar en mas y mejores actividades.

(Miembros de SPM en las hogueras
con el Honrrado prendedor Don Miguel de Cervantes)




miércoles, 7 de diciembre de 2016

La literatura Popular

El origen de la literatura marginal.

El antepasado de la literatura popular: Los Romances de Ciego
Si hablo de Penny Dreadful, lógicamente, lo primero que os vendrá a la cabeza es la serie de terror inspirada principalmente en las novelas que surgieron de cierto año sin verano en Villa Diodiati, pero hay mucho más detrás y su origen es más lejano de lo que creemos, pues los Penny Dreadful eran solo una de las muchas revistas de temática sensacionalista que se vendían en Inglaterra.

¿Dónde empieza todo?

Bueno, sin duda podríamos remontarnos a las cantigas de ciego como precursor, tanto por temática como por popularidad y a quien estaban destinadas.
En el s.XIV los juglares fueron sustituidos paulatinamente por otro tipo de artistas itinerantes con minusvalías físicas, habitualmente ciegos o  cojos, que movían a la piedad para conseguir limosna, frecuentemente en sitios con mucho tránsito como puentes, iglesias (si tenían un trato con el cura a cambio de un porcentaje de los beneficios) o lugares de peregrinación.

Estos cantan, acompañados de algún instrumento como la guitarra o la zamfona, gestas de genero épico, milagros, fabulas moralistas, cotilleos y, desde luego, las historias truculentas de crímenes, venganzas y castigos. La gente modesta se paraba a escuchar y disfrutaban de las aventuras y sobretodo, de las desventuras que les recordaban que había gente que estaba peor que ellos.
A partir del s.XV, tras la creación de la imprenta, comienzan a vender sus romances en lo que llamaban aleluyas de papel, historias en verso, ilustradas y que se llamaban de cordel porque los colgaban de una cuerda y al cantar, iba señalando las escenas de la historia.
Aunque muy poca gente sabía leer en aquel momento, mucha gente los compraba por las ilustraciones y porqué así recibía algo por dar una caridad, aun así, este será el antecedente más lejano que encontramos… y que más tiempo perduró ya que hasta entrado el siglo XIX se podían seguir encontrando a los ciegos cantando y vendiendo sus coplas.
Ejemplo de un Romance o Cantiga de ciego
Los romances de ciegos solían comenzar con una llamada de atención similar a ésta
"Hombres, mujeres y niños, mendigos y caballeros, paisanos y militares, carcamales y mancebos. El que ya no peina canas porque se quedó sin pelo, y el que el tupé se compone con bandolina y ungüento..."
Si la narración era larga, para evitar que se le marchara la clientela, hacían intermedios que a veces aprovechaban para vender medicinas, o chucherías y anunciaban la continuación de la siguiente manera:
"Fin de la segunda parte, éstas dos no pintan nada, la tercera es la que vale..."
El final irremisiblemente solía ser una invitación a la compra del pliego, si les había gustado el recitado
"Y aquí se acaba el romanceque en el pliego escrito está,sólo dos céntimos cuesta  a quien lo quiera llevar"

El nacimiento de la literatura popular: El Folletín

El folletín como tal surge durante el romanticismo francés como iniciativa para alfabetizar a las clases humildes. ¿Cómo? Pues siguiendo la idea de las cantigas de ciego pero con una salvedad, la historia no terminaba ese día sino que lo dejaba en suspense, lo que hoy conocemos con el anglosajón termino de “cliffhanger”, creando así la necesidad irresistible de saber qué iba a ocurrir. Un poco como Sherezade en las Mil y una Noches.
Como tenía que ser algo económico, originalmente se publicaba en el tercio inferior de los periódicos, idea que se copió más adelante en otros países, incluido España.
Las historias se alternaban y en cada país triunfaban más un tipo que otro, pero todas se caracterizaban por la simplicidad psicológica de los personajes y un argumento escapista, poco verosímil, plagado de islas misteriosas, aventuras, hipnosis asesinas, héroes enmascarados, científicos locos, misterios irresolubles y monstruos imposibles. El editor tenía muy en cuenta lo qué vendía en cada momento y aconsejaba a los escritores los temas y cómo resolverlos. A veces estaban de moda los finales trágicos, en otros que el bien siempre triunfase, momentos de historias detectivescas o de horror sobrenatural.
Si bien existe la queja de que servía para unificar el pensamiento de la masa popular y mantenerla aborregada, también inició revueltas como la provocada por Victor Hugo y su Notre Dame de Paris, en motivo de la noticia de que querían derruirla. La emotiva historia creó una conciencia social que acabaría con la salvación del templo.
A la larga los periódicos dejaron de ponerlo en la parte baja de las páginas y lo incluyeron en cuadernillos. Si la historia tenía éxito, después se recopilaba y publicaba en un libro.

El “Boom” de la literatura popular

Resumiendo el anterior articulo; nos encontramos que a principios del siglo XIX algunos editores de periódicos tuvieron una visión que cambiaría la cultura escrita tal como la conocíamos. Nos encontramos en un mundo aburrido e industrializado, donde el trabajo es agobiante, las condiciones de vida insalubres y que las personas aprendían a leer, pero no tenían ninguna oferta atrayente o asequible para seguir leyendo.  Los libros en ese momento eran caros y estaban pensado para la clase social dominante, por lo que no resultaba muy atractivo para la clase obrera.  Como la clase obrera la conformaba una masa enorme de gente a los editores de algunos periódicos se les ocurrió fidelizarlos añadiendo historias en el tercio inferior de los diarios, con tanto éxito que al final sacaron cuadernillos o folletos con las historias aparte.
Hoy hablamos del siguiente paso lógico, la creación de revistas especializadas ilustradas, que publicaban varias historias de 16 o 32 páginas con mucho diálogo, ritmo ágil, simplicidad psicológica, poca verosimilitud, temática sensacionaista y finales de capítulos que dejaban enganchado al lector. De esas historias no todas se publicaban después como libro, pero se calcula que, en Europa, en solo 50 años se imprimieron cerca de 3000 títulos de ese tipo de novelas.
Volviendo a las revistas salieron muchas, muchísimas revistas en cada país bajo nombres que solían anunciarse por su precio y temática, como por ejemplo los famosos Penny Dreadful (Penique Pavoroso), cuya temática era el horror y se vendían por un penique.
Tenían que competir entre ellos, por lo que lanzaron portadas llamativas, incluyendo ilustraciones a toda página o añadiendo la portada con un color de papel distinto o a una tinta y manteniendo los precios lo más ajustados posibles usando el papel más barato.
A pesar de esa explosión mediática de literatura, empieza a tener detractores ente la burguesía y la clase alta, con lo que la misma palabra folletín pasa a ser sinónimo de literatura de mala calidad, basta. ¿Es cierta esa afirmación? Sí y no. Había autores muy buenos escribiendo en ellas. Dostoievsky, Verne, Dumas, Poe, Salgari o Bécquer son algunos de los que aún se conocen que ganaron dinero en este tipo de revistas populares. Por otro lado, recordemos que el editor metía baza en cómo tenía que ir la historia, qué temas tocar y sobretodo, que pagaba por palabras, así que aunque se podían encontrar perlas de la literatura, también había mucha que no era tan buena.
Cada país tenía sus nombres, sus revistas ilustradas y sus temas favoritos, veamos algunos.
En Francia había muchas revistas de literatura, como Le Chat Noir o Le Nain Jaune (El Enano Amarillo). La primera era más global de arte, aunque dedicada a un público popular, la segunda era una revista satírica y de literatura general. Publicaba poemas, noticias y opiniones sobre libros recién salidos y escritos por entregas de temas variados pero pegadizos. Así se mezclaban apasionantes historias sobre luchas en la época del Rey Sol o héroes independientes que luchan por un ideal en tiempos lejanos que se alternaban en las hojas con historias de cariz costumbrista, protestas escondidas y bellos romances que, tras aventuras y desventuras, acaban bien.
Otra muy conocida era La Lune, de género fantástico y de ciencia ficción. Aunque aún no se usaran esos términos a los franceses les encantaban las máquinas, viajar a lejanos mundos o explorar lugares que nadie había visitado jamás.
Autores destacados fueron Rachilde -Marguerite Vallette-Eymery- (Monsieur Venus), Eugène Sue (El judío errante), Alexandre Dumas -y sus 73 “colaboradores”-(Los tres mosqueteros)
En Italia el folletín se llamaba romanzo d’appendice (historia por entregas), lo cual tiene sentido, porqué en vez de publicar una revista con varias historias publicaban solo capítulos de una sola. Primaban las aventuras y las historias moralizantes con toques trágicos como podemos ver en sus máximos exponentes: Emilio Salgari (Sandokan), Carlo Collodi (Pinocho), Francesco Mastriani (El pequeño Diablo), Matilde Serao (Fantasía) o la prolífica Carolina Invernizio (El beso de una muerta).
En Rusia aparece por primera vez en 1820 en el periódico  “Europa Bulletin”, más adelante salieron revistas literarias como “Diario de Deb” y “El Mensajero”, de carácter general popular, con adivinanzas, poemas, artículos, trivia literario y, por supuesto, historias por entregas. Dos autores conocidos en estas revistas fueron Fedor Dostoievski (Crimen y Castigo) y León Tolstoy (Guerra y Paz), así que podemos ver que les gustaban principalmente los dramas morales.

Literatura folletinesca en España

En España a los autores se les conocía como “escritores a vapor” por la velocidad con la que escribían por lo que el estilo literario a veces se conocía como “escritura industrial”. A pesar de eso, hubo varios problemas con la censura. Fue un siglo convulso, lleno de cambios políticos…y religiosos. Recordemos que la santa Inquisición sigue vigente en España hasta la década de 1830.
Es un momento en que empieza a haber escuelas para todo el mundo (mujeres sobre 1850), que aparecen sectas extrañas y organizaciones secretas, que llega comunicación más rápidamente de otros países junto con sus influencias.
Una época en general llena de altibajos, pobreza, el retorno de los bandoleros, la creación de cuerpos de policía, las plagas…
Por todo ello la gente necesitaba evadirse y una manera era la literatura por entregas que llegó a partir de 1820 de la mano de El Heraldo y que se consolidó 15 años más tarde con la mejora del grabado y la imprenta.
La revista más famosa fue el Semanario Pintoresco Español, las historias que eran rechazadas en este medio iban a La Ilustración, El Curioso Parlante, El Laberinto, La Alhambra o el Observatorio Pintoresco. Y por una vez tenemos estadísticas para saber qué temas estaban más de moda. En general eran dramas históricos (a menudo poco o nada investigados) donde el autor arreglaba la historia o añadía algún elemento sobrenatural. También se creó todo un género alrededor de bandidos y bandoleros.
Al contrario que sus versiones inglesas o estadounidenses, estas revistas pretendían no solo entretener sino educar e inculcar unos valores, con lo que contenían artículos de tradiciones y lugares del mundo o incluso de distintas zonas de España.
Otra cosa en la que el Semanario difiere de otras revistas o periódicos es que estos últimos incluían en sus páginas novelas en el sentido que hoy aplicamos al género; es decir, extensos relatos que solían figurar en las correspondientes secciones llamadas folletines. El Heraldo, La América, Revista de España o El Imparcial sí incluían esta modalidad narrativa, de ahí que con frecuencia el lector o estudioso de la obra de un determinado autor perteneciente a la segunda mitad del siglo XIX recurra al periódico como único medio de dar a conocer el texto literario en su primera publicación, como es el caso, entre otros, de Fernán Caballero, Galdós o Valera. En el Semanario Pintoresco Español es frecuente la publicación de un relato que, aun subtitulándose novela, no puede calificarse como tal, pues una vez leído el lector aprecia que se trata de un cuento o relato breve.
Una anécdota curiosa fue que a raíz de permitir que la mujer aprendiese a leer, no sólo se añaden más tipos de historias(con esquemas exaltando la familia, la maternidad y el sacrificio), sino que aparece una profusión tal de escritoras que algunos articulistas empezaron a escribir que les estaban robando el trabajo y promoviendo la imagen de que las escritoras eran unas marisabidillas, lo cual desembocó en una “guerra de opinión” entre las diferentes revistas, incluyendo aquellas que no eran literarias-educativas.
Algunos autores conocidos en ese momento fueron Clemente Díaz (El matrimonio masculino), Benito Pérez Galdós (Fortunata y Jacinta), Enrique Pérez Escrich (Las Garras del diablo), Manuel Fernández y González (Los siete infantes de Lara), Ramón Ortega y Frias(El Capitán Relámpago),  Torcuato Tárrago y Mateos(A doce mil pies de altura),  Gertrudis Gómez de Avellaneda (Oráculos de Talía ), Concepción Gimeno de Flaquer (El doctor alemán) y Matilde Cherner (Las tres leyes) entre muchos otros.
Accellina Jolie

martes, 6 de diciembre de 2016

Encuadernación Vol.1 Manual con hilo europea

(Portada decorada)
Hoy vamos a explicaros como encuadernar un libro o una libreta, para ello vamos a iniciar el proceso explicando que existen múltiples tipos de encuadernación los nombres de estas suelen ser auto descriptivos, en este caso, la encuadernación es manual, así que se hace a mano, con hilo, y de estilo europeo en vez de Japonesa o Copto, esto ultimo hace referencia a como va cosido, la costura europea es talvez la menos laboriosa.

Para realizar la libreta necesitamos los siguientes materiales: Papel 10 Din A4, Papel decorado 2 hojas de distinta decoración, Pegamento para papel, Cartulina, Hilo, Aguja, Dedal, Corta-hilos o tijera, Punzón, Pinzas de papelería. y opcionalmente Cinta de tela y laminas decorativas de Scrapbooking.

(Lomo)
Proceso:


(Costura libretos)
Empezaremos por fabricar los librillos que son el cuerpo de nuestra libreta. Para ello empezaremos doblando nuestros Din A4 por la mitad, a lo ancho, uno a uno, y los colocaremos en dos libros de cinco, lo que dará un total de diez paginas a cada libreto, ahora sujetaremos el primer libreto con las pinzas, y marcamos dos puntos en el lomo del libreto a cinco y seis centímetros del canto superior respectivamente, reptamos la operación con la parte inferior. una vez marcados los cuatro puntos en el lomo del libreto los perforamos con nuestro punzón, Ahora es cuando cosemos, yo prefiero usar hilo del mismo color que el papel, para empezar a coser enhebraremos una aguja con una hebra de hilo de unos 20cm, haremos un nudo al final de la hebra, y empezaremos a coser introduciendo desde el exterior por el agujero interior de cada libreto atravesando el agujero gemelo de todas las hojas del libreto, y extrayéndolo por el par inferior, es decir el colocado a un centímetro de el que acabamos de coser, daremos así dos vueltas mas antes de cerrar con un nudo de costura. Cortamos el hilo mas cerca del nudo posible y repetimos el proceso de costura con los dos agujeraos del otro canto del lomo. Una vez acabado este libreto hacemos lo mismo con el otro. hasta tener dos libretos idénticos.

(Bolsillo de la tapa interior)
Ahora vamos a realizar las tapas. Para ello recortamos cartulina hasta el tamaño de un folio. y con mucho cuidado extendemos el pegamento por una de sus caras, en esta ocasión hemos usado dos papeles con motivos florales pero pueden ser distintos. y adosamos la cartulina al papel, alisamos para evitar burbujas, ten en cuenta que el papel exterior ha de ser mayor que la cartulina, al menos un centímetro por cada extremo, cuando este pegado y sin burbujas damos la vuelta a la cartulina, de este modo la cartulina queda hacia nosotros, con cuidado doblamos el sobrante de papel de la cubierta exterior sobre la cartulina y los pegamos pegamos, te recomiendo antes de pegarlos que cortes las esquinas antes de pegarlas. ahora pegamos el papel en el interior, esto tapara las junturas, una vez seco el conjunto pasaremos a coserlo del mismo modo que antes, pero esta vez cosemos las tapas a ambos libretos.

Ahora ya tienes una libreta lista, para decorar y usar.


(Ejemplos varios)



domingo, 4 de diciembre de 2016

Día internacional del Niño 2016 Vol.3

Hoy presentamos un único relato de los participantes de el Día internacional del Niño, una maravillosa versión trabajada no solo en su relato sino también en su vertiente pictórica.


EL CUENTO DEL ZAR SALTAR DE SU HIJO EL PRINCIPE DE GUIDON, GLORIOSO PALADIN, Y LA INGENIERA CISNE.

(Versión de Accelina Jolie)