lunes, 29 de febrero de 2016

Steampunk Madrid visita el Teatro Real

Asistimos al la edición de la serie de Enfoques  del pasado dia 12, a las 20:15 en la sala Gayarre, dedicado a "La prohibición de Amar" ópera escrita por Richard Wagner, basado en la comedia Medida por medida de William Shakespeare y estrenada originalmente en el Stadttheater de Magdeburgo, el 29 de marzo de 1836.

Durante el Enfoque disfrutamos de la compania de:  Joan Matabosch, genernte del teatro real, Francesc Prat, asistente de maestro Ivor Bolton, y el director musical de la obra, Kasper Holten, acompañado de su interprete. La presentación fue instructiva y entretenida.

Y la dos piezas memorables, un dúo interpretado por Maria Miro y Manuela Uhl, y la otra pieza  interpretada por Christopher Maltman, ambas acompañadas al piano por Patricia Barton.

Al fianalizar la ponencia acudimos al Aftter Party en la Taberna del alabardero donde nos dieron un un trato excepcional pese a presentarnos sin preaviso.

Dias despues fuimos invitados a asistir al ensayo general, donde disfrutamos de la obra completa desde unas maravillosas localizaciones gentileza del teatro real, y disfrutamos la representación de la cual salí maravillado.

Maese Iditxa.

jueves, 25 de febrero de 2016

El lobo de Bohemia - Primera parte "El investigador"

            -Es una pena que este trasto no vaya más rápido, muchacho. - Hans Linge se agachó un momento para esquivar la rama de un árbol que estaba demasiado baja sobre el camino. - A este paso, cuando lleguemos Helga ya habrá cazado esa cosa, si es que existe. - Su nieta se tomaba esas cosas muy en serio, desde luego.

            -Venga, profesor, ya sabe que los porteadores a vapor no destacan por eso, sino por su potencia. - Kassius iba a los mandos del pequeño tanque de 6 patas, y Hans lo prefería. Su destreza para dirigir semejante engendro mecánico era bastante limitada, y si hubiera intentado bajarlo él mismo del tren, ahora el vagón sería descapotable o tendría un agujero a un lado del portón. Arrugó el gesto antes de responder.

            -Tonterías, ¿no recuerdas el modelo que vimos en Leipzig el año pasado?

            -¡Pero si le explotó la caldera en plena demostración! - Su ayudante se volvió un momento y golpeó ilustrativa y sonoramente con el canto de su mano protésica, la derecha, brillante y metálica, el depósito a presión que les separaba de la jaula y el brazo de carga de la parte de atrás.

            -Sí, bueno, pero hasta entonces… - Un sonoro disparo de rifle de compresión le interrumpió y ambos quedaron en silencio salvo por los estabilizadores giratorios del vehículo. Les llegó el eco antes de que alguno volviera a abrir la boca.

            -¿Ya? - Kassius sacó el revólver de la funda que colgaba de su cinturón y se lo entregó a Linge. - Coja esto profesor y esté atento, voy a acelerar todo lo posible, Helga ya ha encontrado al lobo o lo que sea que persigue. - Habían llegado a Kraslice, al otro lado de la frontera con Chequia, siguiendo un cúmulo de rumores y noticias vagas que tenían totalmente excitada a su nieta. Algunos decían que era un hombre lobo lo que aterrorizaba aquella zona rural de Bohemia occidental; otros, que era algún perturbado que se escondía en las montañas y desde allí asaltaba los caminos dando gritos como un salvaje; para muchos, sólo era un lobo particularmente grande o un oso especialmente agresivo que disfrutaba atacando al ganado y destrozando los cercados. Los hombres del pueblo habían llegado a asegurar vehementemente que era algo enviado por Viena para sembrar el pánico. Hans puso los ojos en blanco al oír eso, como si el Emperador no tuviera bastantes preocupaciones en el sur ya, con los rebeldes de Liguria, como para estar hostigando a los nacionalistas checos en el norte de sus dominios...

Unos minutos más tarde, el muchacho detuvo la máquina, que soltaba vapor para aliviar la presión por la marcha forzada a la que la había sometido, en el claro junto al arroyo, donde habían convenido encontrarse. Cerca estaban las trampas que Helga no había llegado a desplegar y el resto de materiales. Ella y el rastreador ruso que la acompañaba, ese hombre huraño y poco hablador con un parche en el ojo izquierdo, no podían andar muy lejos. Fue a bajarse del asiento pero Kassius le retuvo, sugiriendo que esperaran hasta que volvieran los cazadores, no fuera que la bestia les precediera. Un único revólver podía no ser suficiente. A regañadientes tuvo que aceptar que tenía razón.



            -La cueva que dijo la anciana de la granja tiene que estar por ahí - señaló con la mirada al otro lado del cauce, por donde un puente desastrado y endeble lo sorteaba - aunque reconozco que sólo entendí la mitad de lo que dijo, mi checo está bastante oxidado y la buena señora hablaba un dialecto bastante cerrado, aquí tan lejos de Praga… - a decir verdad, se había quedado con palabras sueltas más que nada, pero bueno, a Helga parecía que sí le había podido contar todo el hijo de ésta, que hablaba alemán porque había vivido en Erlbach un tiempo.

            En ese momento, apartando unas ramas bajas y arbustos apareció Kozhemov, el cazador de tigres retirado.

            -¿Ya han llegado? - Sin esperar respuesta continuó, con su acento marcado y su escaso vocabulario. - La señorita persigue al lobo. Quédense aquí. - Se agachó sobre una mochila para recoger algo, posiblemente munición para el rifle que llevaba colgado a la espalda y se dio la vuelta para marcharse, pero Hans le retuvo un momento.

            -¿Han ido a la cueva? ¿Es segura? - El hombre se detuvo, mirándole de soslayo mientras apoyaba el brazo libre en un tronco torcido.

            -Sí, profesor Linge. No hay lobos en la cueva, sólo pinturas en las paredes. Cuidado con el agujero. - Y desapareció en la espesura de nuevo.

Hans Linge se encogió de hombros e hizo un gesto a Kassius.

            -Supongo que podemos proceder entonces. - Elevó la mirada hacia la cubierta de hojas. - No nos queda mucha luz del día, hay que darse prisa.

Cruzaron el puente en silencio, el profesor delante con el farol ambárico y su ayudante detrás con la pistola en la mano derecha, la mecánica. A veces era demasiado precavido, pensó. Al otro lado encontraron un sendero muy tenue que ascendía por la ladera, y poco después estaban en la entrada de una cueva, no muy ancha pero bastante oscura. Efectivamente, había marcas por todos lados, la mayoría grabados en la piedra de símbolos que no sabía leer.

            -Una pena no contar aquí con Mademoiselle Santeil, seguro que ella nos podría ayudar.

-En esos momentos debe estar embarcada ya camino de Malmö para documentar las estelas de aquel cementerio vikingo que comentó, profesor. - Kassius le precedió al interior de la gruta, pero se detuvo cuando le faltó la luz a los pocos metros. Hans le alcanzó con el haz amarillento y enfocó la pared que su ayudante estaba mirando. Había una jauría de lobos tallada en la roca en un bajorrelieve muy desgastado.

            -A esto debía referirse la mujer cuando dijo lo de la cueva de los lobos. Venga, sigamos.

No tardaron mucho en llegar al agujero del que Kozhemov les había avisado, era imposible no verlo. Ocupando casi todo el ancho de la cueva, un pozo irregular se hundía en la oscuridad. Enfocó hacia abajo la linterna, y estimó que por lo menos había veinte metros de caída hasta las rocas que cubrían el fondo, entre las que parecía haber pedazos de madera podrida, pero apenas se entreveía realmente el final, el haz no era lo suficientemente concentrado.

            -Voy a pasar por la cornisa de la derecha, ¿la ve? - Kassius le señaló un lado del pasadizo y le pasó la culata la pistola. - Atento, profesor, mientras cruzo no podré disparar si hiciera falta. ¿Se ha fijado que al otro lado se ve claridad? - Aguzó la vista y creyó ver a qué se refería el chico - Podría ser otra entrada, así que tendremos que ir con cuidado. - Le miró con sorna, elevando las cejas. - El lobo podría querer resguardarse de Helga aquí.

Esperó a que su ayudante cruzara y luego le siguió, pegando mucho la espalda a la pared y tratando de no mirar abajo. Llevaba el farol en la mano izquierda y el índice derecho en el gatillo, pero le disgustaba el tacto frío del arma. Al otro lado de un recodo del túnel, efectivamente entraba la última luz del día, pero lo hacía por una apertura natural en el techo, por la que se derramaba un hilillo de agua que iba a parar a un pequeño estanque rodeado de hongos y líquenes. Sólo al llegar al lado de Kassius, que se había parado en seco, vio lo mismo que él.

Junto a la orilla yacía el cuerpo de un hombre, aparentemente inmóvil, casi boca abajo. Llevaba la ropa totalmente desgarrada, el pelo muy largo y sucio, e iba descalzo. Sangraba por el costado. Kassius le miró un momento y señaló el arma, indicándole en silencio que apuntara mientras él se acercaba a comprobar si estaba vivo. No tardó mucho en comprobarlo.


Antes de que pudiera reaccionar, Kassius se encontró con que el hombre, si se le podía llamar así, se revolvía en el suelo y saltaba contra él, derribándole entre gritos. Hans elevó el arma y apuntó, pero no era capaz de disparar por miedo a herir al muchacho. Su corazón se puso a latir como loco, mientras contemplaba a aquella bestia de cabellos y uñas largas gruñir y gritar a un tiempo, enseñando unos dientes que por un momento le parecieron desproporcionados. Le gritó tratando de atraer su atención mientras el chico forcejeaba en vano con esa bestia, que era mucho más fuerte. Los ojos inyectados en sangre que le clavó en la distancia le helaron por completo. Ignorándole de nuevo, el monstruo devolvió su atención a Kassius, cerrando ambas manos sobre su cuello.

Conitnuará...

Eric Rohnen

miércoles, 24 de febrero de 2016

Chrononauts


Rainbow, un hippie de los de verdad, acaba de conseguir alterar la historia con su máquina del tiempo y que se firme la paz en Vietnam en 1968, y para conseguir un mundo perfecto ya sólo le queda legalizar la marihuana en EEUU en 1986. Pero para eso, tendrá que viajar a 1980 y evitar que John Lennon muera, con la esperanza de que se convierta en senador y respalde esa ley. Pero no será fácil, porque a su vez Squa Tront, una cucaracha mutante del futuro quiere regresar a su propio universo, para lo cual debe provocar que la crisis de los misiles de Cuba se vaya de madre y provoque la Tercera Guerra Mundial que dará lugar a la aparición de su especie. Yuri en cambio empezó con el objetivo en mente de devolver la gloria a la Madre Rusia asegurándose de que fueran los soviéticos los primeros en pisar la Luna, para lo cual, paradójicamente, debe evitar que asesinen a Kennedy… pero no lo logra y está empezando a pensar que quizá le bastaría con traerse del futuro alguna cosa jugosa como el diario de mañana para ganar la lotería, o un almanaque deportivo para apostar sobre seguro.



En una partida de Chrononauts, todas estas situaciones pueden darse y de hecho se dan, típicamente a la vez, en partidas imprevisibles donde un grupo de viajeros por el tiempo actúan por libre alterando la historia a placer, provocando paradojas de todo tipo y color, y recuperando artefactos variados que van desde dinosaurios vivos, la corona de espinas y una grabación de la creación del universo, hasta la Mona Lisa (ojo, hay dos falsificaciones rondando por ahí) o un álbum reunión de los Beatles que claro, sólo se puede jugar si has evitado la muerte de Lennon.

Para ello cuentan con medios para cambiar puntualmente acontecimientos concretos en una línea temporal, lo cual provoca una reacción en cadena que altera los años posteriores, que luego ellos tendrán que arreglar para que discurran como marcan sus respectivas cartas de identidad si quieren ganar. Pero como el fluir del tiempo es caprichoso, la otra forma de ganar en este juego de cartas es recopilando una combinación concreta de artefactos de los muchos que hay en el juego, completando así tu misión.

Naturalmente, no sólo cuentan con esa opción. Es muy típico que alguien tenga uno de esos objetos que te faltan (ese tiranosaurio llamado Rex que no lograbas conseguir, el Arca de la Alianza, o una obra perdida del Bardo Inmortal), y para eso existen cartas para llegar antes que el otro jugador y conseguirlos en su lugar. O directamente, si sospechas que tu oponente está a punto de ganar, puedes lanzarle la siempre divertida “Tus padres no se conocieron”, obligándole a descartar su identidad y robar una nueva (risas garantizadas, os lo aseguro)

Las partidas caóticas de Chrononauts suelen incluir matar y resucitar a Hitler varias veces, provocando una cascada de cambios en cadena sobre medio siglo XX, o jugar con los posibles finales alternativos de la Segunda Guerra Mundial, como la bomba atómica en Tokio o la inquietante pero factible en este juego realidad alternativa en la que los nazis ganaron la guerra al más puro estilo de El Hombre en el Castillo.

El juego básico abarca desde 1865 con la muerte de Lincoln hasta la masacre de Columbine en 1999. Sí, por desgracia es demasiado EEUU-céntrico para mi gusto, pero qué se le va a hacer. Tiene al menos dos expansiones de la línea temporal, una que añade años antes, centrada nuevamente en la historia americana, y otra que añade la primera década del siglo XXI, y llamada “The Gore years” bajo el supuesto de que Al Gore hubiera llegado a presidente.

Si eres un amante de la ciencia ficción en general y los viajes en el tiempo en particular, o incluso te lees el clásico de H. G. Wells cada año, y te apetece echar media hora entretenido jugando un poco con la historia (con permiso de los funcionarios de nuestro Ministerio patrio favorito, eso sí), Chrononauts (únicamente editado en inglés) es sin duda tu juego.

lunes, 22 de febrero de 2016

Steampunk Madrid visita "Mujeres de Roma"

El sábado día 6 de febrero, trece steamers de Steampunk Madrid, vestidos en sus galas retrofuturistas visitaban a las seductoras, maternales, y excesivas "Mujeres de Roma" en el Paseo del Prado, 36, donde está ubicado el CaixaForum. Habíamos quedado en la entrada del edificio a las 12:00, algo más tarde que nuestra hora de quedadas habituales, y entramos al CaixaForum dispuestos a dejar que esta atractiva exposición nos hechizara.

Como reza la página de la misma:
“Mujeres de Roma” reúne 178 piezas del Departamento de Antigüedades Griegas, Etruscas y Romanas del Museo del Louvre, uno de los fondos más importantes del mundo sobre este período, que se complementan con piezas de las colecciones egipcias del propio museo y de la colección de la Escuela Nacional de Bellas Artes de París. Un conjunto que explica las relaciones culturales en el mundo antiguo y la influencia de los modelos femeninos de la antigua Roma que se extiende hasta el arte del siglo XIX.

Eso es un resumen conciso de lo que vimos, desde luego. Pero queda corta para describir la delicadeza, gracia y encanto que nos envolvieron desde que cruzamos el umbral de las salas dedicadas a la exposición. Terracotas, pinturas, mosaicos y mármoles nos mostraban las mezclas de culturas e influencias persas, griegas y etruscas en el arte romano de los primeros siglos de nuestra era, una época de grandes cambios sociales en el imperio.

Cartel de la exposición en la fachada del CaixaForum
Había una sala dedicada a la peluquería que atestiguan las estatuas de la colección del Louvre. Estos cambios muestran las modas, las tendencias estéticas de los primeros siglos, desde las modestos chignons republicanos hasta las estructuras complejas del imperio. Habían muchos paneles de terracotas, tantos enteros cómo en fragmentos. Debido a su naturaleza delicada, no es usual ver tantas obras de terracota y era toda una delicia ver tantas muestras exquisitas de este arte.

Las pinturas, casi todos frescos, en mi opinión, eran las estrellas de la exposición. Nunca había visto tanta pintura romana fuera de las reproducciones en textos dedicados al tema y, como siempre, su realidad supera la reproducción. Poder examinar tranquilamente la técnica de estos artistas, dueños del trazo rápido que exige la pintura sobre yeso fresco y húmedo era un lujo, casi un viaje en el tiempo. Eran muchos ejemplares sacados de Pompeya, que daba una dimensión añadida de valor a nosotros, dado que su excavación fue patrocinada por el futuro Carlos III.

Y los mármoles. Pálidas sombras de su policromada gloria antigua, siguen teniendo una atracción especial.

Cada pieza en esta admirable colección dedicada a la figura femenina en la cultura romana era digna de un artículo en una revista académica. Creo que se podría haber mejorado y ampliado la información ofrecida al visitante. Sí, hubo un texto dedicado a la exposición, pero con un precio de 40€ era fuera del alcance de nosotros.

Y ahora, a hablar de nosotros, de Steampunk Madrid. Era muy grato ver que tantos steamers de SPM estaban dispuestos a visitar un evento cultural en un sábado frío. Tuvimos varias personas nuevas en el grupo y desde la directiva de Steampunk Madrid, sólo puedo expresar mi alegría al ver que nuestra apuesta para explorar los límites de nuestros conocimientos en el contexto lúdico que caracteriza nuestras quedadas, tiene un buen respaldo.
Un nutrido grupo de steamers, aquí en la escalera de edificio, disfrutó de la exposición.

Nuestra próxima visita cultural será a la exposición dedicada a una mujer que marcó tanto nuestra cultura. Hablo, por supuesto, de la divina Cleopatra. Visite nuestra página en Facebook para saber la fecha y hora de un encuentro con el pasado, visto con la óptica nuestra, del retrofuturismo.

Fdo.:
Prof. Cecily Cogsworth

viernes, 19 de febrero de 2016

Demostración de Bartitsu en la ESC 2015

Buenos días a todos, amantes del Steampunk. Hoy os traemos una demostración callejera del arte marcial Bartitsu que se llevó a cabo durante el anterior ESC de Steampunk Madrid.
El maestro Dani Diaz enseña a Max Von Tannhausser como defenderse con un bastón o un paraguas.
El Bartitsu es un arte marcial creado por el británico Barton-Wright. Su origen es el Jiujitsu, con la aportación del uso de bastones para ataque y defensa. El arte marcial incluye además el uso de puños y pies tanto en ataque como en defensa.
Muchas gracias a Dani Diaz por la demostración que nos ofreció de este interesante arte marcial.
Espero que os guste. Un saludo steamers.




jueves, 18 de febrero de 2016

El tictac del relojero

El tictac que el relojero se impone a sí mismo contrasta drásticamente con el tintinear de las gotas de lluvia en la ventana y en el patio exterior. El mundo de fuera es caótico, severo, ocurre porque ha de ocurrir, fruto de la necesidad, de la saturación de los elementos hasta su último límite... El interior de la torre que el hombre ha creado para su comodidad y, sobre todo, para su paz y el orden de su mente, es categórico, nominativo... Ángulos rectos, cajones con etiquetas y, en cada bandeja y en cada contenedor, el elemento o espécimen correspondiente, clasificado, limpio, preservado.

El relojero se impone su tictac para ser racional, para seguir con su propia idea del mundo y no dejarse arrastrar por los elementos salvajes... Los apetitos, los deseos que no comulguen con una sana ambición de mejora y civilidad, quedan relegados, han de hacerlo, se contiene al monstruo. Y el supuesto monstruo exterior, se estudia, se disecciona, se separa cada órgano, se explica, y deja de ser monstruo para convertirse en mera curiosidad o se normaliza.

El relojero trabaja con metrónomo sobre su mesa de diseño, lento si se lo puede permitir, acelerado cuando ha de terminar y conseguir su objetivo con prestancia. La templada estancia no está ni demasiado caliente ni demasiado fría, no hay corrientes, el aire no está viciado, no hay ruidos incómodos. Cada silla y cada rincón han sido estudiados para una función concreta: se come en la mesa de comedor, se toma el té en la mesita de té, se trabaja en la mesa de diseño, se escribe en el escritorio, se descansa en el diván, se reflexiona en el sillón junto a la ventana. Es una suerte poder refugiarse de las inclemencias del tiempo, de esa lluvia que salpica los cristales impenitente.

Un pequeño clic al encajar con las pinzas una ruedecilla en su engranaje le produce un repentino cosquilleo de placer. Es momentáneo y leve, permisible. Es un súbito escalofrío de satisfacción por el trabajo bien hecho, por el saberse maestro del oficio, algo que agrada a la razón. La razón... El motivo que nos aleja de los animales y la ciega cadena de la vida, rebozándose en su propia viscosidad repugnante.

Una pequeña lima conforma los nuevos dientecillos del siguiente componente. Ni muy profundos ni muy romos, sin rebabas que sobresalgan ni zona sin repasar. Bien, todo va bien, el ritmo de trabajo es el previsto. Todo a tiempo, todo en orden. La limpieza es una virtud y la pulcritud se tiene a gala en este estudio. Un suave cepillo retira el serrín metálico con meticulosidad y se deposita en una cubeta para tal fin. Las basuras no han de acumularse, todo para mantener el ambiente puro, sin sombra de polvo ni de insectos indeseables.

El relojero tensa el muelle que, al desenrollarse, dotará de movimiento a todo el aparato. Encaja la llave y la gira, dando cuerda. Y suenan todos los mecanismos en un suave crujido como de carraca, y de nuevo los vellos se le erizan, y se le encrespa el cabello en la nuca. Y repite el giro de muñeca y de nuevo la matraca le extasía... Casi obsceno el gusto por comprobar que el artilugio funciona. Fuera sigue la lluvia, el viento arrastra algunas gotas contra el ventanal.

El pie de rey mide con precisión el diámetro total del ingenio, y el relojero busca en el cajón correspondiente una carcasa adecuada para contenerlo. Halla una muy hermosa, repujada con hojas de acanto y que se le antoja perfecta para el fin que precisa. Encaja uno en otra, y atornilla con esmero el conjunto, jadeando sutilmente por el esfuerzo y la concentración. Comprueba una y otra vez la estabilidad de la maquinaria y su buen funcionamiento. Todo calibrado a la milésima de milímetro, si no más. Todo el funcionamiento robótico cronometrado, mientras el viento fluye caprichosamente entre las ramas, ora más fuerte, ora calmado.

Cansinamente, el relojero camina hasta otro cajón, de donde saca una gamuza impoluta, y vuelve arrastrando los pies y boqueando. Procede a bruñir la caja cerrada, con meticulosidad y casi eclipsado por la tarea. Cuando está a su gusto, se reacomoda los anteojos y observa. Una prueba más del conjunto... Su boca abierta, los ojillos secos... Una tosecilla acude a su garganta... Carraspea... "Justo a tiempo", musita.

El relojero deja su obra recién terminada sobre el tablero, y trastabillea hasta otro mueble. Cuando consigue llegar, saca un maletín rígido de las puertecillas y regresa con él, casi agónicamente. Se sienta en el taburete. Abre la boquilla y separa las asas. Extrae material diferente, quirúrgico esta vez. Dispone sobre un paño limpio un bisturí, un separador, pinzas, aguja e hilo, gasas, antiséptico, un espejo... De una botellita ambarina toma una par de buenos tragos. Se abre la camisa y se limpia el pecho y las manos. Se coloca guantes. Corta...

El tictac del relojero es un sereno síntoma de que todo va bien, de que perdura la tranquilidad, de que la Naturaleza está fuera, y la máquina dentro. Un enfermo y viejo corazón reposa en un tarro, embebido en formol. En su etiqueta reza: "el monstruo que fuimos, la rareza humana". Unas campanadas sacan de la reflexión al ingeniero. "Ya es la hora. A por otro repuesto." Fuera sopla y ruge el viento, pero el trabajo no termina para el relojero.

Por Madame Eloise

miércoles, 17 de febrero de 2016

Steampunk Madrid en el Cifimad 2016

Steampunk Madrid estará en el Cifimad 2016

Durante la tarde del viernes, a partir de las 17h, Steampunk Madrid estará en el recinto del Cifimad realizando duelos de Té y una galería de tiro con pistolas Nerf.


Los asistentes podran encontrar entre otras cosas los puestos de artesanía de Frikis entre vapores y Taarna Ángel Negro, así como asistir la cena de gala que tendrá lugar la noche del sábado.

Mas información en:  https://cifimad.wordpress.com/


Otro ejemplo de duelo de té

Otro ejemplo de duelo de té. De nuevo conducido por la profesora Cogsworth. En esta ocasión podemos observar las tres rondas del duelo. Esta vez los duelistas son Ángela y Alfonso. 





martes, 16 de febrero de 2016

Fauna y Flora de Lejana

Desde Steampunk Madrid apoyamos la propuesta de Janaceck Jadehierro, y nos hacemos eco de su propuesta para ampliar el mundo de Lejana.


Aquí esta la convocatoria:

"Como ya sabéis l@s que estuvisteis en cualquiera de las presentaciones que hemos realizado en estos últimos meses, en Barcelona, Santiago, Sevilla o Madrid, una de las características principales de Faraway es la de haber nacido con vocación de ser compartido.
Por eso, quienes nos hemos implicado en este proyecto desde el principio, pedimos la participación de tod@s en el desarrollo de este mundo alternativo.
En este sentido fueron muchas las personas que nos sugirieron que creásemos un mapa de Faraway (en ello estamos) y que describiéramos con más detalle la fauna y la flora de este nuevo mundo.

Crear un nuevo mundo es una tarea casi infinita y, desde luego, necesitaría de la asunción de muchos ingenier@s, diseñador@s, creativ@s e incluso de monjes tibetanos. Pero dado que no contamos con ellos, nos gustaría que vosotros, steamers y amigos, nos echáseis una mano.

Ya os comentamos en las presentaciones que estamos deseando recibir vuestros cuentos ambientados en Lejana, pero aparte de esto queremos dar un paso adelante más.

En esta ocasión os proponemos un concurso con un premio bastante original. Queremos que nos mandéis vuestros propios diseños de animales y plantas de Faraway, teniendo en cuenta únicamente que en alguno de los cuentos ya escritos se dice que la mayoría de los animales y plantas de Faraway son hermafroditas.
Por tanto, salvando este detalle, podéis inventar vuestras propia flora y fauna y describirlos en esta misma página sin que haya límite de especímenes por persona, aunque sí de tiempo.
Lo que presentéis tendréis que hacerlo antes del 27 de febrero y los que sean seleccionados como más interesantes u originales serán premiados con una mención en uno de los próximos cuentos de Lejana.

Faraway (Lejana), es un mundo similar a nuestro planeta en cuanto a gravedad y tamaño, pero no existe nada parecido a la especie humana, por tanto, se puede considerar un planeta virgen.
En su mayor parte está cubierto de profundos océanos, salpicado por una infinidad de islas selváticas de distintos tamaños y dos pequeños continentes del tamaño de África o América del sur. Los desiertos no abundan y, el clima en general es frío y húmedo; los casquetes polares de ambos hemisferios quedan lejos de las zonas más habitables que se concentran alrededor del ecuador con un clima que podríamos describir en general como tropical.

Desde que se inició el periodo de colonización, los humanos han explorado una mínima parte del planeta y se han asentado, preferentemente, en zonas costeras, en algunas ciudades y muy escasos y pequeños pueblos mineros. Los colonos han traído animales y plantas de la vieja tierra, pero sólo prosperan en las zonas ocupadas y compiten en general con desventaja con las especies autóctonas.

Se puede considerar que la flora, en general, aunque exótica, es parecida a la nuestra. Vosotros debéis descubrir las rarezas, los elementos realmente curiosos que nunca hubiéramos imaginado encontrar.
De igual manera, la mayoría de los animales tienen formas y tamaños parecidos a los de la Tierra, aunque en algunos casos tienden al gigantismo, sobre todo en el mar, pero de nuevo podéis dejar volar la imaginación e inventar sus colores, costumbres o especie y deleitarnos con ellos.

Podéis hacerlo por escrito, por supuesto, pero si además aportáis algún dibujo o descripción explícita se agradecerá, pues ayudará a imaginar con mucho más detalle el organismo en cuestión.

¿Os gusta la idea?

Pues… ¡A jugar!..."


Para mas información:  https://www.facebook.com/events/1664851167096939/

miércoles, 10 de febrero de 2016

Ejemplo de duelo de té

Aquí tenemos un ejemplo de duelo de té conducido por la profesora Cogsworth. Los duelistas son la señorita Ingra y el señor Max Von Tanhausser. 
Dicho duelo se llevó a cabo durante el pasado Euro Steam Con (En adelante ESC) llevado a cabo por Steampunk Madrid el pasado mes de septiembre.




video

En dichas contiendas los duelistas deben mantener la galleta mojada en té en alto el mayor tiempo posible. Las reglas se han explicado en una entrada del blog anterior a esta para aquel que quiera consultarlas.
En esta ocasión fue la señorita Ingra quien se alzó con la victoria. Tal vez la próxima vez seas tú quien se proclame vencedor de esta competición de pulso y tenacidad.


jueves, 4 de febrero de 2016

Biografías de ficción Vol. 2

En este juego se desarrollan biografías con elementos de ficción de personajes reales.

Theremin: el hombre que susurraba al espacio (Ángela Ramos)


San Petersburgo acogió el nacimiento de un gran físico, León Theremin, en 1896. La atracción que le generaron las múltiples oportunidades de las ondas electromagnéticas  de la radio es palpable en su vida y obra. Si a esto le sumamos su pasión por la música,  veremos como eclosionó con la creación más conocida, el instrumento que llevará su nombre: el theremín. Pero aún no es momento de hablar sobre su invento más conocido.

A Theremin también se le recuerda como a uno de esos modernos Prometeos, un amago de un Frankenstein decadente.  Para entenderlo, no hay más que ver la buena relación que había entre él y Lenin, a quién llegó a hacerle una demostración de su instrumento. El mismo líder de la URSS le motivó a dar varios conciertos.
El compositor era tan amigo suyo que cuando Lenin murió en 1924 pidió el cuerpo para aplicarlo un particular método de resurrección: este consistía en una primera fase de congelación para después administrar al cuerpo electricidad. El comunicado oficial reza que el experimento nunca llegó a llevarse a cabo, mas lo cierto es que este sí que llegó a celebrarse, solo que los resultados fueron tan nefastos que darían para escribir una novela tan gótica y tan terrorífica que sería un sacrilegio y una aberración para el alma.
Solo os diré que la única ayudante que participó en el experimento se quitó la vida al albor de aquella noche fatídica.

Theremin pudo devolverle la vida a Lenin, aunque hubo un error, un desastroso error. La noche moscovita cortó la corriente eléctrica. Aquello provocó que el cuerpo de Lenin cayese en un estado de agitación que descolocó al melómano científico. El laboratorio se llenó de sangre y gritos. Lenin respiraba agitadamente y sus cuencas viraban de un lado a otro, perdidas. Aquellas cóncavasviscosas miraban a Theremin, y de Theremin a la enfermera. Esta se acercó a Lenin para tomarle las constantes vitales, mas poco pudo hacer. La desconexión sonó como el estallido de un bomba de las de la Gran Guerra. Comenzaron los espasmos y los violentos ataques. El físico trató de resolver el problema, pero era demasiado tarde: la sangre manaba como en el mejor relato de realismo mágico por oídos, boca y nariz del antiguo líder. Theremin desconectó todos los aparatos y extrajo en una horrible operación el cerebro del que había sido un buen amigo; pues todo el mundo sabe que para este tipo de experimentos de resurrección es necesario que el cerebro se mantenga intacto. 

Sin embargo, Leon Theremin esconde otras muchas facetas tan interesantes -o más- que la de científico loco. 
upo aprovechar su llamativo instrumento para desarrollar su labor de espionaje. Allá donde iba de gira situaba nodos de información que hacían de este hombre un verdadero quebradero de cabeza. Moscú tuvo en él a un gran camarada de la patria, pues fue uno de los pioneros en instalar arcos de seguridad y otros sistemas de alarma en la prisión de Alcatraz. Ganó discípulos, entre los que destacamos al figura femenina de Clara Rockmore. Jugó algunos años a ser vendedor de aparatos novedosos e inútiles que tendrían éxitoapenas unos meses. en 1938 abandonó EEUU para volver a su país. 

A pesar de los increíbles esfuerzos que hizo para favorecer a al URSS, fue aprisionado en el gulag de Kolyma y llevado posteriormente a una sharaska tras su "liberación". En este laboratorio-cárcel de mejores condiciones que el gulag colaboró y trabajó codo con codo con Tupolev y Korolev, padres de la aeronáutica y la astronáutica soviéticas. 

No dejó de sorprender al mundo con su experto dominio de las ondas, y fue el terror de Stalin cuando desarrolló un sistema que permitía grabar conversaciones a distancia a partir de las vibraciones de los vidrios de las ventanas. 
Ya es hora de hablar del instrumento que llevaría su nombre, el theremín, que creó en 1919 y que fue uno de los primeros instrumentos electrónicos, con la peculiaridad de que no se tocaba físicamente: el sonido se manipulaba a raíz de la posición de las manos, la cual era detectada por antenas, lo que podrucía un impresionante efecto. 
Con el fin del stalinismo, Theremin fue relegado de su labor de espionaje y se centró en las infinitas posibilidades que tenía. Aquel instrumento, aparentemente inofensivo, sentó las bases de una carrera de visionario que llegaría más allá de nuestras fronteras. El comienzo de los sesenta le llevó a que una mañana cualquiera se encontrase a su theremín interpretando de forma autómata. Le costó algunos años percatarse de que aquellos sonidos repetitivos eran las letras de un mensaje, un mensaje que le rogaba: Toca para el espacio, Theremin.
Y Theremin tocó, sin llegar a saber a ciencia cierta si sus notas llegaba a propagarse por las Vías, las estrellas y demás planetas ajenos a la Tierra. Su música viajaba con ese toque melancólico, haciendo las delicias de los oídos extraterrestres que tenían en Theremin a un gran ídolo de masas. A los 97 años de edad falleció, allá por 1993.

Hay pocas personas que continúan ululando el theremín; y dicen que, en esas noches donde la dulce tristeza reina, se puede escuchar en las estrellas al hombre que susurraba al espacio.
 
Sun Tzu – El Arte de la Guerra en el siglo XXI. (ChristoffV)
También conocido como Sun Zi, su nombre real se perdió durante las guerras, pero debería ser algo así como QI20??S??N????, que es el código de registro de los nuevos “humanos”. Es un general oriental, netrunner y científico; quien fue activado alrededor del año 2040, aunque después de la hora cero esta fecha no es precisa.


Ensamblador del Arte de la Guerra, un ciberlibro en el que están encriptados las rutinas de combate y estrategias de asalto más efectivas hasta el momento, consiguió esta información navegando en la red durante dos días y accediendo a las ciber-bibliotecas de grandes corporaciones, en las cuales logro rescatar información que se creía perdida en los anales del tiempo y adecuarlas a las estrategias de combate modernas.
Inició su trayecto como un navegante novicio en los laboratorios a cargo de la corporación Qi pero luego este laboratorio paso a manos de la corporación Wu y le fue implantado un chip de un personaje histórico al inicio de sus procesos, rápidamente mejoro sus sistemas de invasión y obtención de información logrando avanzar su perfil a netrunner ingresando a la guerra virtual, fue absorbido por la corporación Wu la cual es administrada por el núcleo Helü. Bajo la protección de esta nueva corporación paso a formar parte de las filas contra los netrunners de otras siete corporaciones conocidas como Zhao, Qi, Qin, Chu, Han, Wei y Yan. En conjunto estas ocho corporaciones conforman el bloque oriental y mantienen una barrera virtual conocida como la Gran Muralla de Oriente con el resto del mundo.
En sus primeras misiones fue encargado de acceder a toda la información posible de al menos una corporación, sin embargo su logro fue mayor al lograr una red de espionaje efectiva capaz de obtener información de todos los navegantes y netrunners que poseían las otras siete empresas de oriente, esto atrajo las miradas de estas empresas considerándolo una amenaza inminente. Fue primero Qi la que decidió poner un alto a sus movimientos, la batalla tuvo lugar en la zona matricial de Wu la cual Sun Tzu conocía a la perfección, aplicando las directivas de su libro logro interferir comunicaciones entre el ejército de hackers que intento destruir las defensas de Wu, en un movimiento muy arriesgado, Sun Tzu decide enlazar una IP propia con la del general de Qi y logra descargar un virus que termina por destruir su ciberenlace a la red provocándole la muerte real. Esta fue una técnica que se creía extinta gracias a los sistemas de seguridad y aislamiento que se habían logrado desarrollar, sin embargo los códigos y rutinas que logro encriptar en su libro le permitían atravesar esos bloqueos con cierta facilidad.
Al poco tiempo, Wu logro dominar a Qi lo que disparó las alarmas entre las otras seis corporaciones. Sun Tzu estaba logrando balancear la guerra a favor de una corporación, la guerra en las calles era inminente. Con esto el mundo oriental entro en una crisis del miedo orquestada por Sun Tzu y peor aún es que su principal logro, La Gran Muralla de Oriente estaba perdiendo fortaleza.
Las escaramuzas de Wu eran efectivas, pero de corta duración, mientras que muchas otras batallas iniciadas por sus enemigos duraban días completos, cosa que debilitaba gradualmente la mente de los ciber guerreros. Sun Tzu estaba logrando dominar rápidamente el campo de batalla oriental, mientras seguía también planificando su escenario pos guerra.
Desde el inicio del conflicto ya han transcurrido 2 años, estamos en el año 2047 Wu tiene una posición de ventaja relativa frente a las otras corporaciones las cuales han declarado un cese al fuego entre ellas, en las calles la tensión se corta con un simple murmullo y la red se ha vuelto un sitio inhóspito. La Gran Muralla ha sido agrietada y algunos netrunners de occidente han logrado entrar a las fortalezas de oriente, esto manipulado por las tropas del general Tzu, a cambio de información y dinero han logrado crear un ambiente de cizaña entre los mandos medios de netrunners en todo oriente. Cada uno busca un responsable y aunque Sun Tzu es uno de los principales sospechosos, se consideran otros.
Poco a poco el concepto de Gran Muralla ha ido desapareciendo y estos mercenarios de occidente más que una amenaza se han vuelto una oportunidad para pequeñas batallas, quienes han considerado estoy tienen los recursos adecuados han visto los frutos de la guerra a su favor, mientras que otros han sucumbido. Otro de los planes de Sun Tzu ha conseguido cuajar finalmente haciendo un sitio de acceso a las mentes salvajes venidas del otro lado del mar.
(Web del autor:  http://el-grimlock.deviantart.com/ )
Aunque en el mundo “normal” estas guerras ya no generan el impacto que años antes si tuvieron, la posibilidad de derrocar a alguna de las corporaciones de oriente es un premio bastante grande para unos pocos. Esta guerra ya ha cobrado muchas vidas y el número empezará a crecer exponencialmente sino se pone un freno o hay un ganador pronto. Para este escenario ya había una planificación en marcha. La gran diferencia entre las corporaciones de oriente y los extranjeros es que unos ya estaban allí y otros tuvieron que entrar por algún sitio, una de las estrategias era poder tener un control de este nuevo ejército que lentamente estaba inundando oriente, Sun Tzu les dio la oportunidad de ingresar, pero su costo fue, ser codificados dentro de esta gran muralla, así como un emperador años atrás les pago enterrando a sus constructores como cimientos de la misma, Sun Tzu los tenía donde quería, reunió a su nuevo ejército y preparo su propia guerra, aún estamos a la espera del resultado y son pocos los que se aventuran a llegar al lado del general Sun Tzu. Será este el nacimiento de un nuevo control mundial o el futuro nos tiene deparada alguna sorpresa, algún día lo sabremos.
Fin de la transmisión.

 
Gottfried Semper  (Por Eric Ronnen)

(Hamburgo, 1803 - Dresde, 1850), arquitecto civil y primer presidente de la República de Sajonia.

Nacido en el seno de una familia de Hamburgo que pudo costearle una buena educación, el joven Semper demostró un vivo interés por las ciencias exactas, las cuales estudió en la universidad de Gotinga hasta los 22 años. Esta base le permitió viajar más tarde a Munich, donde obtuvo el título de arquitecto bajo las enseñanzas de von Gärtner, el cual le recomendó ante el afamado Franz Christian Gau, quien le tomó como discípulo en París en 1826. Allí además tomó interés por la ingeniería civil, maravillado por el complejo sistema de alcantarillados del que disponía la ciudad, y que más tarde en su vida supondría un hito ineludible de la biografía de este personaje. Según recuerda Semper en sus memorias, “la estancia en la capital abrió sus ojos a un mundo que desconocía, uno de sofisticación y crudeza a partes iguales”.

Probablemente, este último punto quedó grabado en sus recuerdos debido a la destructiva Revolución de Julio de 1830, la cual lanzó a la capital a un mes y medio de caos absoluto y que se saldó con la muerte de varios miles de ciudadanos que protestaron violentamente contra la monarquía. Aunque Semper no participó en la revuelta, ciertamente ésta influyó en él, y fue el inicio de su compromiso político, el cual se materializó desde el momento en que obtuvo una plaza como profesor de arquitectura en la Escuela Independiente de Alta Enseñanza de Dresde. El clima político reinante en la ciudad del Elba, joya cultural e industrial del reino de Sajonia, le permitió poner en común las ideas republicanas traídas de Francia con muchos intelectuales de su época, siendo elegido con poco más de 31 años, en 1834, miembro de la Junta Cívica. Semper contrajo matrimonio dos años después con Wilhelmina Heubner, con la cual tuvo dos hijos, ninguno de los cuales llegó a cumplir los 12 años, falleciendo a causa de una epidemia de fiebre escarlata en el invierno de 1848.

La floreciente ciudad, que en 1836 sufrió la muerte del rey elector Anton, y su sucesión por su sobrino Johann, supuso una serie ininterrumpida de oportunidades para el arquitecto, que empezó pronto a labrarse un nombre con una de sus obras más recordadas, la Sinagoga de Dresde, inaugurada en 1840, a la cual siguió un año después la que a día de hoy se considera una de las obras maestras del neorenacentismo germano, el edificio de la ópera, que quedó unido a su creador con la designación popular de Ópera Semper.

El ahora asentado y renombrado arquitecto pasó en esta época por una nueva crisis debido a acontecimientos ajenos a su control, aunque en esta ocasión éstos sucedieron a gran distancia de él, al menos en sentido físico, no así emocional: el gran incendio de su ciudad natal en 1842, supuso, en sus propias palabras en una carta a su maestro Gau ese mismo año “el repentino convencimiento de que sus obras, Dresde y todo lo que en ella había habrían de ser un día pasto de las llamas para desaparecer [...] sin dejar rastro”. Semper viajó de vuelta a Hamburgo para ayudar a la reconstrucción con sus diseños, y volvió 7 meses después de Dresde con nuevas ideas que propuso aplicar allí para evitar la desolación que venía de presenciar. El río Elba, se dijo, cruzaba ambas ciudades, y se podía aprovechar para protegerlas. Rápidamente contactó con expertos en hidráulica de las distintas instituciones científicas locales para elaborar un ambicioso proyecto para dotar las calles y plazas con sistemas de bombeo que permitieran traer el agua hasta cotas mayores y distancias considerables, cubriendo todas las zonas posibles con una red de tuberías y estaciones direccionales para dispensar agua fluvial a alta presión en los focos incendiarios antes de que éstos se expandieran lo suficiente para resultar incontrolables. A lo largo de los siguientes 6 años, Dresde fue recibiendo, no sin diversos impedimentos y varios rediseños, lo que desde entonces fue conocido de manera colectiva como el Canal de Semper. Paradójicamente, estas defensas fueron usadas precisamente para evitar que un fuego de otro tipo bien distinto se apagara.

Alentada por las distintas demostraciones que tuvieron lugar en casi todos los estados germánicos, Dresde también tuvo su propia revolución en 1849, conocida como el Alzamiento de Mayo. Numerosos miembros de la Junta Cívica, entre ellos el propio Semper, exigieron al monarca la aceptación de una constitución que transformaría el estado en una monarquía parlamentaria real, a diferencia de la existente, la cual estaba fuertemente supeditada al soberano. Éste se negó, ordenando sin éxito a la guardia de la ciudad que tomara presos a los revolucionarios, ya que el cuerpo municipal se puso de parte de éstos. El rey elector Johann se vio así obligado a recurrir al ejército, lo cual hizo que la situación escalara rápidamente, involucrando a la población, que comenzó a formar barricadas al comprender que podían ver frustrados sus anhelos, reflejados en la actuación de los representantes civiles, si los militares tomaban la ciudad.

Sin embargo, ciudadanos de una de las barreras improvisadas que no ha podido ser determinada con exactitud debido al desconcierto reinante, ante el avance de las tropas, decidió contraatacar aprovechando las defensa hidráulicas: modificaron los sistemas de bombeo de manera apresurada para que apuntaran, no a los edificios, sino a las calles, y repelieron sistemáticamente la que consideraban como una invasión. Las noticias rápidamente se extendieron, y otras barricadas empezaron a replicar estas actuaciones. De manera inesperada, el Canal de Semper se convirtió en la mejor defensa de la ciudad, lo cual sorprendió enormemente al propio arquitecto, que nunca hubiera pensado, como reconoció en el tomo inacabado de sus memorias, que pudieran usarse de esta manera. Ante la imposibilidad de los soldados de superar las barricadas, el Rey Elector Johann cedió a la abdicación a los tres días.

Semper fue designado como presidente provisional de la república que fue proclamada inmediatamente por petición popular, aunque tras los meses iniciales decidió continuar su servicio público en la Junta Civil, sintiendo que se sentía más cómodo pudiendo contribuir a una escala más reducida. Aún ostentaba su puesto en el consejo municipal cuando en una noche de diciembre de 1850 un grupo de antiguos defensores del viejo régimen le capturaron en la calle. Sabiendo de sus intenciones y aún muy afectado por la muerte de sus hijos sólo dos años antes, no opuso resistencia, como más tarde saldría a la luz. El propio Semper pidió únicamente ver una vez más el edificio de la Ópera, que siempre fue su obra más querida, antes de morir. La petición sorprendió tanto a sus verdugos, que accedieron, ejecutándole de un disparo sobre el puente de Augusto, desde el que cayó contemplando la reconocible silueta nocturna del edificio, cuentan, sin cerrar los ojos hasta que las heladas aguas le hicieron desaparecer.