lunes, 15 de enero de 2018

El universo de Last Exile

Cuando me propusieron hacer una reseña de la serie de anime japonés “Last Exile” para el blog de Steampunk Madrid, mi reacción fue la de preguntar si podía mencionar a mi álter ego, pues hace tiempo decidí ambientarlo en el universo de esta serie. Todo empezó cuando descubrí que casi todos los steamers que estaban a mí alrededor tenían, por lo menos uno y yo, no quería ser menos. El motivo por el cual me interesó el movimiento Steampunk, fue sin duda porque la estética de la época y la ideología romántica del periodo histórico en el que se inspira me atrae poderosamente. Pero no sabía que era un retrofuturismo y tuve que aprender el concepto sobre la marcha.

Debo reconocer que la tecnología de la época resulta un poco frustrante para mí, ya que soy un apasionado de la aeronáutica moderna, por lo que, zepelines, locomotoras, máquinas a vapor con infinitas aplicaciones e incluso autómatas de metal que inspiran cientos de relatos no lograban convencerme para la creación de un universo a la medida de mi propio personaje. Pero rápidamente me dí cuenta de que aquella serie que había visto unos años atrás era ideal para servir de hábitat a la historia de “mi otra vida".

La primera acción a tomar fue averiguar si el mundo de Last Exile podía encajar en las características de un universo Steampunk, pues a priori, no aparecen locomotoras, zepelines o autómatas y la tecnología que se observa, aunque tiene cierto gusto a siglo XIX es claramente superior y distinta a la de aquella época. Comentando con algunos amigos que la habían visto la catalogaron como Steampunk, pero según qué fuentes, la clasificaban como dieselpunk. No obstante a pesar de la controversia, tomé la decisión y empecé a escribir, ya que realmente me gustaba mucho la serie y quería vivir la historia de mi alter ego en ella. Y con la decisión tomada nació Natham Cuesck, piloto de vanships y capitán del aerobuque Albatros.

Vanship de entrenamiento de la Academia militar de cadetes de Anatoray, lugar donde Natham Cuesck cursa sus estudios. (Maqueta elaborada por el autor del artículo)

Llegados a este punto voy a explicar por qué Last Exile se convirtió en una de mis series preferidas. La razón más importante es que como amante de la aeronáutica me fue muy fácil enamorarme de un mundo en el que cualquier persona, incluido dos adolescentes con escasos recursos económicos, surcan el cielo con el aire acariciando sus rostros y la libertad instalada en sus corazones, con la sana intención de ganarse la vida con el “vanship" heredado de sus padres. Un aparato volador que se encuentra a caballo entre un avión de la segunda guerra mundial y un helicóptero, y que para colmo, funciona con la sencillez de la mecánica de un coche antiguo (en cuanto a la facilidad del mantenimiento, pues los propios protagonistas lo reparan). Además, el universo resulta lo suficientemente coherente para crear la historia de un álter ego con la profundidad de un personaje real, pues todo está ideado con sumo realismo. Como por ejemplo algunos aspectos del vuelo visual, la física del vuelo acrobático o los instrumentos de cabina típicos de cualquier avión real.




Modelo de vanship de guerra de Anatoray, perteneciente a la capitana Tatiana Visla, embarcada en el aerobuque Silvana.

LA SERIE

Las protagonistas de la segunda serie, Fam Fan Fan y Giselle Collete, montadas en su famosa vespa, un aparato que también pilota Natham Cuesck.

El mundo de Last Exile se compone de dos series y varios tomos manga que enlazan y complementan las dos partes. Si bien, la segunda también resulta atractiva desde el punto visual y tecnológico, no alcanza en mi humilde opinión la calidad argumental de la primera y que la hace tan especial. Además, no queda clara la conexión entre ambas y esto llega a confundir a las personas que deciden adentrarse en la historia, sin haber leído los mangas o informarse complementariamente.

La primera serie fue creada específicamente para conmemorar el décimo aniversario de la compañía de animación japonesa GONZO. Este hecho queda más que patente en la calidad de la misma en varios aspectos. Para empezar, la gran cantidad de escenas creadas con animación 3D en las que aparecen vanships efectuando maniobras acrobáticas, gigantescos aerobuques enfrascados en cruentas batallas, viajes por océanos de turbulentos vientos, etc. Todas ellas supusieron un esfuerzo enorme para el equipo de animación, que tuvo que emplearse a fondo para llevarlas a buen puerto.

La calidad de la banda sonora que acompaña a cada capítulo, es otra razón de mi afición a la serie. Desde el apasionante tema del opening hasta la dulce melodía del ending, pasando por las cuidadas piezas orquestales que acompañan las diferentes escenas, todas encajan a la perfección y le dan a la historia unos matices que la realzan con un estilo propio e inconfundible. Una banda sonora que personalmente, no me canso de escuchar.

El argumento perfectamente orquestado es complejo y detallado en su justa medida, con un desarrollo progresivo que te mantiene expectante durante cada capítulo. Además, en nada tiene que ver con los típicos animes de instituto, tan habituales en el género hoy en día. Necesité visionarla varias veces y buscar información en Internet para poder entenderla, pero tal vez por ello no me canso de verla de vez en cuando, siempre encuentro pequeños detalles que no había percibido anteriormente. De todas formas, no pertenece al grupo de series con un argumento enrevesado como otros clásicos más conocidos, por ejemplo “Evangelion" o “Akira", por citar algunas.

En cuanto a la diversidad de personajes, queda claro que Claus Valca y Lavie Head son los protagonistas principales junto a Alvis Hamilton. Pero el elenco de Last Exile es numeroso, variopinto y muy importante. Cada personaje añade su propio aporte de realismo al estar construido de manera coherente. Alguno de ellos tienen motivaciones propias y bien podrían protagonizar una serie aparte, como Alex Rowe, capitán del Silvana. Todos los personajes encajan en la historia perfectamente y están conectados, aunque sean secundarios, son indispensables en la trama y también pasan por experiencias que les hacen cambiar. El caso más obvio es el de Dio Eraclea, pero también se encuentra el personaje de Tatiana Visla o la propia vicealmirante Sofia.

Lavie Head, Alvis Hamilton y Claus Valca, protagonistas de la primera serie.

LA TECNOLOGÍA

El fundamento base de la tecnología del universo de la serie se encuentra en el combustible “claudia" y los motores a los que da nombre. Según he podido investigar mientras me documentaba para escribir la historia de mi alter ego, estos motores producirían ingravidez y propulsión al llevar al citado combustible a punto de ebullición, permitiendo a las diferentes naves surcar el cielo.

En los grandes aerobuques las llamadas “unidades claudia" tienen la particularidad de encontrarse en el centro de los mismos y están controladas por miembros de “Guild” que viven literalmente encerrados en su interior. Estos miembros pueden hacer que la unidad abandone el aerobuque si así se lo ordenan, condenando a la nave a un trágico final. El aspecto de los aerobuques varía dependiendo del país, pero a grandes rasgos recuerdan a grandes barcos de guerra por su forma de surcar el cielo y por su armamento. Los de Anatoray tienen blindajes corrugados al mas puro estilo primera guerra mundial, en cambio los de Disith y Guild tienen unos diseños más futuristas, siendo los de estos últimos parecidos a estrellas de mar.

Aerobuque de Anatoray.
Aerobuque de Disith.
Aerobuque de Guild.

UBICACIONES

En la primera serie, la historia gira en torno a tres países o facciones, aunque en algunos diálogos se nombran regiones o ciudades no he encontrado planos detallados de la geografía, aunque hay una razón específica para ello. Como no quiero desvelar detalles importantes de la trama, sólo los mencionaré brevemente.

Anatoray: prácticamente toda la historia de la primera serie transcurre en su territorio y una de sus mayores características es la escasez de agua que sufren.

Disith: la batalla que da comienzo a la serie tiene como objeto la invasión de Anatoray por parte de este país, ya que sus territorios se encuentran congelados y no son aptos para la vida.

Guild: el poder de ésta raza es claramente superior a las demás, disponen de una tecnología mucho más avanzada y físicamente son más capaces, poseen grandes habilidades de combate cuerpo a cuerpo. Todo lo expuesto motiva que actúen como jueces en las disputas que mantienen los demás países.

El misterioso aerobuque Silvana, parte fundamental de la serie.

Plano perteneciente a la segunda serie, que transcurre en un planeta Tierra totalmente cambiado, escrito con su característico alfabeto.

OPINIÓN

Poco puedo explicar sobre el Exile sin desentrañar parte de la trama argumental, lo mejor que puedo hacer es invitaros a descubrirlo por vosotros mismos a lo largo de los veintiséis capítulos de los que se compone la primera serie y los veintitrés de la segunda, pues es la pieza maestra que une todo el universo de esta compleja historia. También os invito a descubrir cómo los personajes se embarcan en alcanzar sus metas o luchar por sus creencias. Pues Last Exile no está exenta de valores éticos de guerreros valerosos o de personas normales que arriesgan lo poco que poseen por hacer lo que creen correcto, o simplemente para cobrarse su justa venganza. Una serie donde tienen cabida sentimientos tan reales como amores no correspondidos y el sufrimiento de pérdidas irreparables que marcan el transcurso de las vidas.

Según mi registro personal, llevo visualizadas cerca de cuatrocientas series, solo entre animación o de imagen real japonesas y coreanas. Last Exile fue una de las primeras y a día de hoy, de vez en cuando vuelvo a ella porque la considero una obra de arte. No hay muchas series que hayan logrado emocionarme de la misma forma.

La razón principal es que Last Exile me resulta idílica por el estilo de vida y las posibilidades de un mundo sin las normativas legales y económicas que convierten a la aviación actual en un mundo tan rígido y elitista. Volar en un vanship con la facilidad con la que en la actualidad conducimos nuestros vehículos es cuando menos tentador.

Surcar el cielo azul en busca de aventuras y paisajes desconocidos, como los famosos pioneros de nuestra  histórica aviación, es la viva imagen del romanticismo aeronautico. Además volar es mágico en sí mismo y yo adoro volar. 

Diseño de los personajes (Tatiana Visla)

No quiero acabar esta reseña sin citar al menos a los máximos responsables de la franquicia. El director de las dos series fue Koichi Chigira, el diseño de los personajes corrió a cargo de Range Murata y el director de producción fue Mahiro Maeda, que junto con el director ya habían trabajado en la serie Blue Submarine N°6, una de las primeras en utilizar animación informática. A esta ficha técnica hay que añadir que la primera serie se emitió en 2003, mientras que la segunda no llegó hasta 2011.

Diseño de los personajes (Lavie Head)

Quiero informaros que hace un tiempo se puso a la venta una reedición de la primera serie en formato blue-ray, en la que la remasterización ha mejorado su calidad notablemente. Viene con unos libros que contienen datos, curiosidades y dibujos que ayudan a comprenderla y conocerla mejor. En cuanto a la segunda, es casi imposible hacerse con un original que tenga subtítulos en castellano (pues recomiendo verlas en su versión original) e incluso su visualización completa on-line es complicada.
Para finalizar me gustaría dar las gracias por permitirme hablar de ésta maravillosa serie y vuestro tiempo para leer el post. Quiero apuntar que he evitado desgranar cualquier parte de la trama principal, porque mi intención es animaros a que os adentréis vosotros mismos en ella y la disfrutéis con la misma intensidad que lo hago yo.


Despliegue de la nueva edición blue-ray de la primera serie.
Un afectuoso saludo a todos,
Jorge Cabrera.

lunes, 8 de enero de 2018

La máquina de besos

Durante la inauguración del palacio de cristal más imponente del mundo como sede para la Exposición Universal de Londres, su arquitecto, lord Arlington, quien también es famoso en el mundo de la ciencia, aprovecha para dar a conocer al público su última creación: la máquina de besos. Sin embargo su demostración queda suspendida cuando parte de la infraestructura del palacio comienza a desmoronarse sobre los asistentes. El lord, tras comprobar la fiabilidad de sus planos y cálculos, decide investigar la causa del derrumbe para salvar su integridad y su reputación.

Así comienza esta aventura que nos transporta a un Londres victoriano donde, unido a un equipo de lo más variopinto, trata de desenmarañar esta trama de misterio y enigmas que le harán dudar de cuanto le rodea.

La máquina de besos es una novela corta de la escritora Miriam Alonso, quien tiene publicadas un total de 7 novelas, amén de otras tantas antologías. Se define como narradora, técnico en gestión, docente, redactora en prensa, bloguera inquieta, cuenta cuentos y violinista en sus ratos libres. Con un estilo de escritura sencillo y sin florituras, crea un ambiente típico inglés del siglo XIX, asegurándose de utilizar la forma de hablar de la gente noble de la época. Aún sin ser una novela puramente steampunk, resulta una lectura entretenida con una trama compleja, ideal para lectura de refresco, con una duración de no más de dos días.

Como nota personal añadir que la forma en que la autora da vida a ciertos personajes consigue que, independientemente de su importancia en la historia, el lector les coja cariño a medida que recorre sus páginas.

Cecilia Cuesta.

viernes, 5 de enero de 2018

La marca de chatarra

-Es difícil decir cual fue el comienzo, pero con toda seguridad fue justo después de la protesta del Zinc.- Dijo A1B3RT0, mientras sentado en la barra del Tuercas & Tornillos Snack Bar, alzaba una jarra de peltre con asa lleno de agua destilada, de la que ya había bebido más de la mitad.- Diría que fue un año después, cuando todo parecía que volvería a la normalidad.

El concurrido local estaba a rebosar, Sindicalistas, mineros y muchas otras personas de metal estaban allí, un murmullo mecanico, producto de pistones, cilindros, peines, vielas, engranajes y un sin fin de piezas más hacia un eco, semejante a un murmullo suave y agradable, la camarera de la carcasa plateada, que vestia un vestido corto sin mangas y una blusa, de estilo bávaro, repartia jarras de peltre llenos de agua, carburantes, liquido hidráulico, y platos de aluminio comestibles sobre la que había un surtido variado de tuercas, tornillos, y recortes de chapa de aluminio, laton y cobre. En la mesa del fondo M4rx devoraba con viveza unos tubos de cobre, que sobresalían de un envase, frente a el Marcus Zimmerman recostado contra el muro inspeccionaba la hamburguesa que reposaba sobre el plato, estaba casi cruda, y las patatas fritas socarradas.

La constatación del hecho, de mantener el mismo pésimo cocinero, alegraba al Doctor zimmerman, que finalmente se enfrento al insípido plato con apetito desmesurado. El discurso o más bien el coloquio continuaba de fondo, pero para el doctor aquí y ahora el mundo se reducia a masticar esa hamburguesa de dudosa procedencia.

-En ese dia a primera hora de la mañana me encontraba sentado en aquella mesa tomando mi batido de aceite de motor, cuando un grupo de desguazadores apareció preguntando por Marcus,- A1B3RT0 vio la cara de su publico, los faros oculares dela mayor parte estaba amedio gas, pensativos, apostillo- El Doctor. Subieron por la escalera de la consulta y bajaron poco después, el doctor les acompaño hasta la puerta, sonriente, tan pronto como la puerta se cerro su cara perdió todo signo de alegría, camino hasta la barra, hizo su pedido y se sento a mi lado.

Marcus recordaba perfectamente aquel dia, los Desguazadores le habían traido un listado de números de serie de prófugos y rebeldes declarados, que debían ser detenidos o desconectados, y le solicitaban su colaboración, le habían dicho que varios de ellos estaban estropeados, y que era probable que acudieran a verle. El les había conducido a la puerta, y les había despachado con toda la tranquilidad que pudo, pero nada más ojear la lista empezó a ver Numeros de serie que le sonaban mucho. Hizo su pedido, la ultima hamburguesa con patatas antes de su huida, entre esas dos hamburguesas habían pasado seis años.

-Y ahí estábamos los dos,- Prosiguió declamando el antiguo minero- me acerco la lista de números de serie, y sin miramientos me dijo- Bajo la voz y un chasquido mecanico activo el acople del sistema vocal, para la imitación de una voz más organica- ¿Conoces a Alguno?- la voz sono como la de humano que se tapase la nariz para hablar, nasal y comica. Algunos de los presentes rieron con risas metálicas y estridentes. cuando se volvió a hacer el silencio, A1B3RT0 prosiguió con su voz normal- Mire la lista, conocía a muchos, ahí estaban Sirius, y muchos otros miembros del sindicato, mineros y muchos habitantes del vecindario, había no menos de cinciuenta denominaciones, incluyendo la mia.

Hizo una pausa, estaba claro para todos que el relato estaba llegando a su punto álgido, El orador vacio de un trago lo que le quedadaba en la jarra de peltre, y acto seguido arranco un cacho de peltre con sus dientes y empezó a mirderlo, expulso una nubecilla de humo de la combustión y trago el trozo de metal.

-Son todos los buscados por los desguazadores, me dijo el Doctor- la voz bajo, creando una complicidad con toda la audiencia, solo el Doctor seguía mirando a su plato, ahora casi vacio,- Me toco la golotis de relojería y me dijo, te toca puesta apunto, cuando acabes sube, y subio por las escaleras. Yo que conozco al doctor subi tras el, llegue mientras sacaba un escoplo y un mazo de su panel de herramientas, señalo con la cabeza la camilla. Y bueno el resto de la historia ya la sabeis, me cambio un seis por un Ocho, y así pude quedarme aquí.

Un murmullo de aprobación se extendió por la sala, y varios hombres y mujeres más subieron a contar sus anécdotas de ese dia, finalmente M4RX salio de las sombras se subio en el improvisado estrado y moviendo el ajuste del sonido de su cuello hidralico, hasta ponerlo al máximo, Grito- Mecanica- La cafetería ferretería se sumio en el silencio- el líder de la revolución miraba al publico con su único foco sano, volvió a regular su sonido para devolverlo a la normalidad y su voz, plana y atona mano con facilidad- Aquel dia entre por la escalera de incendios, y allí arriba en la consulta vi como el Doctor, no, mejor dicho El Gran reparador hacia su primera acción revolucionaria, yo cargaba conmigo a un camarada del sindicato.

El doctor Zimmerman aparto su plato y se prisegno, recordaría aquel dia por siempre, Los desguazadores habían golpeado a aquel minero hasta romperle el chasis, y hundirle los mecanismos cognitivos del cráneo de acero, partiendo cada pieza, agonizaba, y aun así lo había tumbado en la camilla y había reparado lo que podía, soldando, finalmente borboteo liquido hidráulico y su alma de metal se había evaporado con volutas de humo.

- Intento reparlo, curarle de sus heridas y finalmente le ayudo a dejar este mundo sin sufrir más, entonces me miro, me dio la lista, y me dijo todo vosotros teneis que huir, yo le mire sin comprender, hasta que vi el símbolo de la oficina de Desguace.- Hizo una pausa dramática- entonces le dije al Doctor, No podemos huir.

El doctor recordó el dia, se puso en pie y con la cabeza aun en el ayer dejo la mesa y emprendio el ascenso de las escaleras, mientras oia de fondo como M4RX les explicaba la charla que habían tenido, que muchos de los Hombres y mujeres de la lista estaban heridos, la protesta del sindicato en la mina había acabado con la intervención de los desguazadores y la protesta pacifica se haba teñido de aceite de motor borboteante y carbón derramado, calderas rotas, y tubos de escape machacados...

-Entonces el Gran reparador, mirando el mapa del distrto que colgaba de su despacho señalo un almacen del circulo exterior y dijo, reúnelos allí...

Y todos corearon a la vez -El Gran reparador.- El resto de la historia era bien sabida, el Gran reperador había arreglado en aquel lugar a una decena de hombres, emprendieron el viaje a la Marca, pasando a la clandestinidad.

Tan solo el Doctor Zimmerman sabia lo que restaba de la historia, como los desguazadores le interrogaron para saber donde estaban los fujitivos, le habían delatado, y finalmente había recojido sus herramientas y viajado a la Marca.

Continuara....

jueves, 7 de diciembre de 2017

Animales hidráulicos

El último juego literario de este año es el que puedes leer bajo estas líneas, un binomio fantástico que esperamos que sea del agrado de los participantes y de los lectores.

"Existencia de los animales hidráulicos"

Ahora, gracias a la tecnología al vapor y a los avances de los dos últimos siglos, podemos indicar que los animales, tanto tecnológicos como naturales, han evolucionado a lo bestia, incluso mas que nosotros.
Un ejemplo de ello son los lagartos, que antes eran pequeños, verdes y sin alas pegados al suelo y ahora lucen gloriosos con más de 12 metros de largo y unas alas hermosas a vapor y tuercas a golpe de inventos y mejoras.
...
Otro ejemplo es el de los elefantes, que pueden ser pequeños con un paso por la cámara a vapor frío con un toque de nitrógeno. Bendito será el vapor frío con nitrógeno, que como sabéis, ha podido minimizar animales tan grandes como los elefantes.
Y si echáis al vapor frío una gota de oro puro condensado al vapor, conseguiréis lo contrario, un animal gigante (como en el párrafo arriba mencionado de los lagartos)
Pero lo mejor son las anécdotas de los animales que vienen a continuación….
Gracias a los lagartos voladores, hemos podido viajar más rápidos y mejor que con los zeppelines y los trenes. Y con un despegue impresionante e increíble sin movimientos bruscos. Los lagartos son los dragones que siempre imaginamos pero más bonitos con esas alas metalizadas. Eso sí, las alas hay que revisarlas una vez al mes para comprobar que el sistema a vapor y el agua están en sus niveles óptimos.
Por otra parte, no olvidemos la cantidad de alimentos y utensilios que nos dan las gallinas en versión extragrande. Las cáscaras de sus huevos grandes han sido descubiertas como un nuevo material perfecto para crear saunas y casas donde fluya el vapor mejor y como mejores almacenes para resguardar los metales de la humedad.
No nos olvidemos de los pequeños elefantes que pueden transportar un peso que dobla el suyo gracias a los refuerzos en sus huesos con un nuevo bronce (como Lobezno pero en elefante) y con un sistema de vapor en los mismos que refuerzan sus músculos y que pueden ayudarnos a transportar las semillas a los cultivos de los enanos y duendes.
También debemos indicar que los metales utilizados en los animales son perfectamente adecuados para los animales y que los sistemas a vapor que mejoran sus características físicas también son adecuados a los mismos y no les suponen sufrimiento alguno.
Por ultimo, no olvidemos lo que disfrutan los animales al introducirles los complementos (solo hace falta ver a los animales alados para comprender su pasión por el vuelo y las alturas), lo que las connotaciones éticas, al principio mayoritarias por toda la población en su casi 100% (menos los científicos) han sufrido un retroceso. Aparte de que no se les hace mutilaciones ni los animales sufren dolores en la implantación de los arquetipos.

Marina Gonzalez

Sin titulo
- Señor Almirante, los dragones ha comenzado a colapsar.
- ¿Qué quiere decir con colapsar?
- Al alejarse del planeta, tanto las alas como el timón de cola han empezado a fallar. Se encuentran pocos siguiendo la ruta. Hemos perdido a varios, y los demás están cayendo.
- ¡No puede ser! Los dragones han hecho mil veces el trayecto de la Tierra a la Luna!

- Señor, sospechamos que se deba a la hidráulica. Hasta entonces sólo se había probado en dragones oceánicos. Me refiero a los... dragones mecánicos, señor. Debido a la huelga, es la primera vez que los mecánicos se emplean para el espacio. Y creemos que las articulaciones se han visto afectadas. La gravedad y el frío, señor. Los dragones vivos no se ven afectados. 
- Llame al ministro. Es urgente que apruebe los complementos que exigen los dragones. Parece probado que los dragones mecánicos sólo sirven para sobrevolar la Tierra. Maldita sea! Póngame con el ministro!
- Señor, sí, señor!
El Almirante caminó unos pasos sobre la cubierta soleada del zepelín, murmurando para sus adentros:
- Nunca te fíes de la hidráulica, nunca.
Guacimar Delahoz, Viandar, diciembre del 17


Lord Peet

(Aportación de Victoria Van Lis)

Caballos de vapor
Por Eric Rohnen

Eminencias del Comité Censor,

Escribo esta carta para interceder en favor de una de las más brillantes alumnas de la institución que presido por designio de la Corona. Han de saber ustedes que la señorita Caballero ha obtenido las mejores calificaciones en todas las asignaturas de automática desde su ingreso hace cuatro años. Proviene de una familia humilde y como tantas otras de nuestras internas fue identificada por sus dotes durante su formación elemental por la Misión Educativa de la Orden de Jesús, también dependiente del Comité.

El talento de Felipa ha supuesto una agradable sorpresa para nosotras tanto como para ustedes, entendemos. Aceptamos su desarrollo de un caballo autómata como un hito de calado para el país, y respetamos la decisión del Comité de requisar los planos como bien de interés nacional de cara a ponerlo al servicio de la ciudadanía. Ahora bien.

Han de saber no obstante que la señorita Caballero no tenía en mente el uso de su obra con el fin de sustituir a ninguna noble raza equina en las labores de tiro o de fuerza. Es de toda lógica que nunca se alcanzaría el mismo nivel de eficiencia que empleando, para labores similares, las bestias de la Creación. Su intención al replicar en forma y comportamiento a estos animales fue la de experimentar con la emulación de una consciencia no humana como parte de un proyecto personal tutorizado por mí misma. Afortunadamente vivimos en tiempos modernos y esto ya no se consideraría una herejía, o al menos esa es mi esperanza, eminencias, más que quizá en las estepas de Oriente donde los caballos conservan una posición ritual muy arraigada.

Al margen de la simulación, Felipa decidió dotar de libertad a su “caballo de vapor”, nombre que afectuosamente sus compañeras le asignaron, pretendiendo hacer un juego de palabras, a pesar de que el autómata funciona, como es de rigor, mediante un mecanismo de cuerda. Éste no aceptará ningún tipo de bozal o brida, ni tirará de un carro o un arado. La señorita Caballero eligió como modelo de comportamiento a los caballos salvajes, y no les recomendaría que trataran siquiera de ensillarlo.
El ejemplar que ha sido requisado, por el momento el único construido, había pasado todas las fases de pruebas físicas y lógicas. Sus especialistas de la Academias de Técnicas Aplicadas podrán verificar la existencia de un proceso de consciencia artificial corriendo en la matriz de platino de Rocinante tan pronto lo reactiven. Espero sin embargo que mi carta llegue antes de que lo intenten, puesto que han de saber que éste ha formado un vínculo fuerte con Felipa y sin su presencia es posible que no logren controlarlo sin sufrir daños, lo cual ciertamente sería una lástima, por el caballo y por los encargados de reactivarlo, por supuesto.

Por ello en su lugar solicito la devolución del autómata y la apertura de un proceso de adecuación de cara a simplificar los diseños en su haber actualmente. Sería un reto para las alumnas de segundo curso de la siguiente promoción de automática desarrollar una nueva versión que mejor pudiera servir al pueblo, sin la profundidad de carácter mencionada y un enfoque más funcional que la actual, la cual ruego que consideren una curiosidad académica. Por supuesto, espero para ello una generosa dotación económica para financiar la colaboración, siguiendo el espíritu de las últimas leyes en materia científica promulgadas por Su Majestad el Rey.

Sepan también que en ningún momento ha sido intención del Colegio ocultar la existencia de este proyecto al Comité Censor en su labor de catalogación e identificación de tecnología potencialmente útil para el Imperio. A su debido tiempo hubieran sido debidamente notificados, y lamentamos que la información les haya llegado a modo de filtración, dando a entender un mal interés o deslealtad alguna. Más bien al contrario, desde la institución que presido les agradecemos a los miembros de la Orden de Jesús que constantemente encuentren, por todo el territorio, a nuevas potenciales alumnas que ayuden a llevar tan relevantes materias como las que aquí enseñamos a nuevas cimas, elevando con ellas, esperamos, el prestigio de la nación.

Teniéndoles en mis oraciones, un atento saludo,

Lucía Montalvo
Directora del Real Colegio de Ciencias Exactas
Paseo del Imperio Ibérico
Madrid

Una acción radical
Por Mikel V. Gómez
(Este relato continua la historia narrada en campos de Chatarra)

Los parpados le pesaban tremendamente, y el cuerpo le dolía, fingía estar bien, pero en silencio, dentro de su diminuta y lúgubre clínica, gritaba en silencio, la angustia y el dolor le cegaban.

El contenedor de obra volcado hacia de tejado para el pequeño zulo oculto, la camilla y el material mecánico se agolpaba en la estancia en estanterías de hierro retorcidas, la estufa de carbón estaba encendida calentando con dificultad la estancia.

M4rx miro al cojeante doctor, si el antiguo sindicalista, ahora líder de la resistencia, hubiera tenido lacrimales habría llorado, pero como hombre de metal que era, hierro, latón, tuercas y tornillos... no disponía de esa función, no obstante sus faros oculares se atenuaron, y una porción de humo de humo salió de los conductos de evacuación faciales, colocados bajo los faros y encima de la trampilla de alimentación.

El Doctor Zimmerman dejo de contenerse, -No me mires así -le espeto, - Tu sabes por que estoy aquí.
El líder revolucionario miro al renqueante doctor que caminaba en círculos, rodeando la camilla, ahora vacía. - Doctor, todos valoramos mucho todo lo que has hecho- Dejo escapar un destello de sus focos- Yo se lo mucho que has sacrificado, allí en la ciudad y aquí en la marca.
El desnutrido doctor contemplo su rostro en el roto espejo que estaba clavado a la pared del refugio, las ojeras invadían su rostro, el hollín manchaba su cara, y su frente había ganado muchos centímetros de terreno. Abrió el grifo de la cisterna, el herrumbroso caño dejo caer un hilo de agua, introdujo las manos en el, mojando apenas los dedos, y con ellos se refresco la cara.

-Tenemos que hacer algo- Grito,- Yo no puedo salvarlos... Yo no puedo, yo no...- La melancolía teñía la voz del doctor.

M4rx se cruzo de brazos, sopeso una idea en su cabeza y por fin tras un silencio que duro varios minutos, con el cansado y tullido medico dando círculos y haciendo aspavientos, hablo- Confió en ti.- entonces sin decir más palabras salio de la estancia.

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El sonido en el taller se produjo con viveza, martillazos, remaches, el soldador, la maquina de escribir y la copiadora no paraban de dar notas en la canción discordante que el Dr. Zimmerman producía en su consulta.

M4rx estaba preocupado y tras dos días entro, lo que contemplo fue al doctor extasiado, con una sonrisa demencial donde sus ensangrentadas encías, y su piel amarillenta por los metales disueltos en el agua, junto con su febril locura sujetaba en sus menudas y nudosas manos a una criatura que batía sus hidráulicas alas, su pico se abría y cerraba entorno a la herrumbre, los tornillos y piezas de metal descartadas, que había en una lata vacía que hacia las veces de comedero, entonces soltó a la bestezuela mecánica, y la gorda paloma voló por la estancia, ascendió hasta llegar al techo y revoloteo con fuertes movimientos hidráulicos, finalmente se intereso en M4rx.

-Cuidado- Advirtió el doctor, pero era tarde, la cloaca del animal se abrió y de el se desprendió un liquido caliente y gris, que al dar en el hombro de M4rx se dejo una mancha, este la toco con sus dedos y la mostro al doctor- Solo es Zinc.

Con el excemento de zinc en la mano, volvió a observar la sala, toco una pila de papeles plegados que en su visita anterior no estaba allí.

Tomo un tríptico, lo miro con cuido y leyó en voz alta.- Manual básico de mantenimiento y reparación para personas de metal.- Miro al doctor y señalando a la paloma de metal, que descansaba sobre un estante casi desvencijado.- ¿Por que has creado eso?- Su voz si hubiera tenido un diferenciador tonal habría revelado curiosidad, pero sin dicho aparato era casi neutra.

-La paloma es un símbolo de esperanza- Dijo el doctor, y mirando la cara interrogante de su interlocutor, que le escrutaba con los faros faciales y dejaba entre ver una expresión de reproche en su ranura de alimentación, añadió- Además hecho de menos tener una mascota.

Devolvió su atención hacia los trípticos, leyó, esta vez mentalmente, uno de los numerosos puntos- Reparación de cicatrices mediante soldadura- y mirando de nuevo al doctor y con lo que podríamos denominar alegría mecánica, Pregunto- ¿Pensé que estaba prohibido enseñar a las personas de metal a curarse?

-Esta es mi acción Radical.

Animales hidráulicos
Por Ángela Ramos
-Amo, acaban de llegar los invitados.
-Hazlos pasar. ¿Está todo listo?
-Sí, señor.
-Excelente.-Se sacudió una mota de polvo de su toga y se giró para recibir a los recién llegados.
-¡Materno! ¡Cuánto tiempo, por Zeus! ¡Te ha encanado la barba! –Un hombre bajo que ocultaba su estatura bajo unas plataformas ocultas por la tela dio unas palmaditas en el hombre al regente de la Villa. 
-Yo también te echaba de menos, Teofrasto. –Se pasó las manos por el cabello blanco e hizo ademán de que pasaran a la estancia. Tras ellos, un séquito de esclavos y damas veladas les seguían con diligencia y en silencio.
-Han llegado maravillas a mis oídos, Materno, sobre extrañas criaturas que crías en tu Villa… Yo no lo he creído, ¡por Zeus! ¿Cómo tendrías hijos de Quimera entre tus paredes? –Río con sorna.
-Es probable que todo lo que hayas oído por boca de esclavos y eunucos sea cierto, incluso me atrevo a decir que escaso, querido Teofrasto, -Rodea su hombro con el brazo sin mangas- ¡Ven, ven y empapa tus  ojos de mis creaciones! –Lo hace pasar a una sala cubierta de mosaicos a modo de espiral que provocan a su acompañante ganas de vomitar.- No quiero enfurecer a los dioses, mas creo que esto es digno de salir del taller del mismísimo Hefesto, ¡contemplad! –Invita al resto de la comitiva. El esclavo prende las lámparas de aceite y, entonces, se ven orbes brillar en la penumbra.
-¿Qué-qué es eso?
Un sonido como de chapoteo comienza a agitarse, las mujeres se abrazan atemorizadas y los sirvientes tiemblan intentando retroceder. Ante ellos se erige una gigantesca poza que recuerda a las termas y, en ella, se mueven con cierta elegancia unos seres alargados y oblongos, con un largo y fino cuerno que sale de su cabeza como una protuberancia. 
-¿Qué son? –Teofrasto se agarra a la toga de Materno turbado. Hace varias reverencias seguidas y murmura plegarias a Poseidón antes de que su amigo le interrumpa.
-No, amigo mío, no son hipocampos ni los animales que llevan a las Nereidas ni sirvientes del señor del Mar. Estas bellezas –se acerca al agua, de la que sale un vapor blancuzco, y frota la frente de uno de esos seres peciformes- sino producto de mi intelecto y destreza. Acércate, no te harán nada a menos de que yo se lo ordene.
Toma los dedos de Teofrasto y los coloca con cuidado sobre la testa de uno de los bichos. Está caliente, burbujeante, parece que se escucha un latido constante (como una válvula). De repente, bufa y deja escapar más humo por un agujero en su espina. El senador se aparta asustado y cae sobre las teselas con un ruido hueco.
Una de las féminas se ha desmayado y los esclavos tratan de reanimarla. Materno ayuda a levantarse a Teofrasto y estalla en una risa dionisíaca.
-Estos, amigo mío, son (como me gusta llamarlos) narvales hidráulicos.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Secretos de familia. Vol 3.

El zepelín nocturno tenia asientos en cubículos, y el carrito de la comida había sido de gran diversión para los niños, habían conseguido caramelos blandos, chocolatinas y algunas cosas más, Úrsula apoyo la cabeza en el hombro de su marido, y fingió dormir, tenia que pensar una estrategia para aquella situación, y no podía responder a las preguntas de su nuevo marido sobre Pancrace y su casa, por que no podía inventar mentiras lo suficientemente rápido y con palabras ambiguas para salir del atolladero en el que se había metido sin el más mínimo esfuerzo.

Habían fallado todas las estrategias hasta el momento, es cierto que fingiendo un malestar había conseguido retrasar el viaje dos días, pero la visita del medico había puesto fin a esa estrategia, romperse el zapato en el camino no había funcionado y fingir torcerse el tobillo al pisar mal había salido desastrosa mente mal, pues no era muy buena actriz y su marido empezaba a recelar.

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-El señor Freeman no hace bien su trabajo- fue la primera frase que Tabatha le dijo a su tio, no un puede usted servirme más té o acercarme los bollos de mantequilla, que son frases normales durante el desalluno.

Esta frase era la primera de hoy pero el dia anterior y el anterior a ese la niña ya había dado muestras de un comportamiento indómito, algunas cosas de ese comportamiento hacían gracia a Pancrace, tales como su deseo de disparar el cañon aprender a menejar el sable o sus opiniones sobre la necesidad de las jóvenes mujeres del sur reclamaran el derecho al voto o sus opiones favorable a incluir prendas y complementos militares en la indumentaria de las jóvenes damas, Pero había otras opiones que expresaba como si ella estuviera en posesión de la verdad absoluta, como el hecho de que los indios Cherokee eran los nativos más feos del mundo, o ahora el hecho de que openase sobre el servicio.

Termino de untar el bollo con mantequilla, sirvió su taza de té y con voz ronca el ex Artillero sentencio,- ¿Entonces te has percatado que el anciano no hace sus tareas correctamente?- el tono de su voz no dejaba ver la ira en el fondo de su garganta, dio un trago a la negra infusión cuyo sabor amargo le reconforto y sin el más minimo pesar Pancrace termino su frase- Pues apartir de hoy asistiras al anciano Freeman en sus tareas diarias.

Hizo una pausa para morder el desayuno, y viendo que la niña estaba sin palabras prosiguió, -El Señor Pluma te enseñara donde esta todo,- el citado guardes asintió- e informara al anciano Freeman de tu oferta de colaboración y tu deseo de aprender el edificio, y cuando acabes con las tareas que el Freeman te imponga, el Joven Freeman necesitara tu ayuda en el huerto....

Y dicho esto la joven dama estallo en cólera- No es justo yo soy una Dama- he hizo un elegante Mohin con los labios, su cara estaba roja por la furia, y sin darse cuenta se encontraba depie,- Veras deberías darme obligaciones propias de una Dama- continuo ya más serena.-Seguir con mi formación, remendar ropa o hacer recados...

El toque de corneta sono con fuerza, el Joven Freeman tocaba la corneta por orden del doctor a horas estipuladas del dia, y este como impulsado por un resorte se levanto,- Cuando termines tus labores ven a mi despacho.

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A los veinte minutas de barrer el porche ya se había cansado, y solo había conseguido limpiar una fracción del porche trasero, el Señor freeman no la quitaba ojo de enciama, recostado contra el muro la daba indicaciones, mientras mascaba tabaco con parsimonia, todo en el arrugado hombre la desagradaba, desde su quijada mecánica, que le daba un aspecto fiero, hasta su postura desgarbada, vestia pantalosnes de algodón en color crudo y una camisa atada con cordeones de color rojo vino, un sombrero de paja cubria su rostro.

Pero la curiosidad termino por vencer a su desagrado y pregunto al anciano liberto.- ¿Cómo te hiciste eso?- Pregunto mientras señalaba a la cara del anciano.

-Señorita, Esta muy feo eso de señalar- Dijo el anciano, con una voz monótona de esas que siempre responden lo mismo una y otra vez, pero aun así respondio- Fue en Navidades, antes de la guerra, el Amo Pancrace había vuelto a casa, venia de la universidad, Sabe usted, en esos tiempos tu abuelo aun vivía- hizo una pausa para escupir el tabaco y continuo- el no era como el Amo o como su madre, señorita, era un verdadero señor del sur, y cada vez que uno se equivocaba se lo recordaba sin piediedad,- se toco la quijada mecánica, era de acero quirúrgico, sin grabados, encrustada en la mandibula y en la parte posterior del cráneo las bisagras estaban remachadas al cuerpo, y los mecanismos de relojería la permitían suplir parte de los musculos maxilo faciales- y el Amo pancrace me vio moribundo y herido y me dio esto, -Termino a la par que golpeaba con el nudillo suavemente la quijada, produciendo un eco mecanico, su voz volvió a ser maquinal,- Señorita, siga barriendo, los escalones no se van a barrer solos.
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La famila al complento se habían dirigido por el camino que les habían indicado en Wolf Creek, pero claramente se habían perdido, pues habían llegado a mitad de ninguna parte, no obstante el sonido de los cañonazos quio a Úrsula hacia casa de su hermano, no es que supiese que hacer, pero si recordaba bien a su hermano sabia que no les negaría refugio, por eso se había entretenido sobre manera en ver Wolf Creek y se había asegurado de llevar puesto un calzado inadecuado para campo, y cuando la hija mediana del su marido empezó a quejarse de que le dolían los pies, estuvo bastante segura de que podría triunfar donde antes solo había derrota.

Se adelante ligeramente, vio a un hombre indio vestido con ropa de criado asegurando el cercado delantero y con los menores agarrados a sus manos como si fuera su verdadera madre y el mayor de los niños a la zaga, junto a su padre, subio los escalones delanteros y llamo a la puerta, tirando de la cuerda de la campana con fuerza. 

El estruendo hizo que la puerta se abriera, la gruesa mujer que les abrió la puerta les miro con semblante severo, pese a que su delantal estaba lleno de manchas de comida, y su vestido gris era de una sencellez y que a duras penas le conferia porte, al menos en comparación con Úrsula, que vestia un Ampuloso vestido azul medianoche, con camisa blanca, de un gusto muy Neoyorquino y moderno, los niños llevaban ropas de paseo, en colores crema, y el oficial y marido de Úrsula vestia su uniforme de paseo de un Azul marino intenso con puños y cuellos de color amarillo, que le mostraban como un oficial de caballería.

La oronda criada se giro al sistema de tubos y anuncio- Doctor tiene visitas.

El Doctor llego con paso firme saliendo de su despacho, con el revolver Lemat en la mano, tan pronto como diviso el uniforme y a su hermana- Grito- ¡Corneta toque aviso de Batalla!, y apunto con su revolver mientras la mujer pulsaba el botón que hacia sonar un toque de Corneta muy concreto, y el Doctor apuntaba a su hermana con el revolver en una tensa situación.

El anciano Freeman, la señorita llegaron redeando la casa, mientras que el guardes, y el  joven Freeman llegaban a la carrera portando sus herramientas como armas improvisadas.

-Hermano- Dijo Úrsula, intentando ocultar su bochorno- Veo que no te llego la carta que te envie anunciando mi visita- mintió, pues no había escrito carta alguna- He venido a ver a mi querida hija y a presentarte a mi fami...

No termino la frase, el proyectil del revolver salio a endiablada velocidad y se clavo en el torso de la Dama, que cayo redonda, pues la jeringa que sustituia a la bala llevaba un relajante muscular muy potente, la segunda bala dio al Oficial, que se desmayo junto a su esposa, con una cara de enorme sorpresa.
Fin de la tercera Parte.


jueves, 26 de octubre de 2017

Secretos de Familia.Vol.2

Sus rizos castaños, ojos azules y hoyuelos marcados daban a Jimbo Jones un aspecto angelical, algo que el tercer hijo del alcalde Jones sabia como utilizar en su provecho, aunque nadie que le conociera lo sufrientemente bien lo tildaría como tal, salvo tal vez su madre, que estaba perpetuamente enferma y atendida por el Doctor Pancrace, los nervios de la mujer no aguantaban la más mínima conmoción, motivo por el cual a Jimbo solo se la permitía verla de vez en cuando.

Los méritos de Jimbo, que el consideraba hazañas heroicas incluían, Cortarle la cola al perro de la Viuda Seller, robar las manzanas del párroco Witaker, Espiar a las chicas cuando se bañaban en el rio, robar cigarros en la parada mercantil del Señor Playmoth, y ahora estaba apunto de añadir una nueva su lista de aventuras.

Jimbo había acudido a misa como cada domingo, pero esta vez tenia más intención de conocer a la Joven Tabatha Paxton, sobrina del doctor, que de aparentar ser un buen chico. localizo a su presa al comienzo del oficio, pero tan pronto como la localizo la perdió, pues la Señorita Paxton abandono el banco, dejando un hueco junto a su tío, Jimbo también salió de la iglesia, había algo en blanco templo de madera que sacaba lo peor de el, y que su presa desapareciera no lo mejoraba.

cuando se encontraba fuera el olor a cigarro le llego de una vaharada, y no se resistió a seguirlo hasta su origen, que resulto ser toda una sorpresa, pues la Señorita Paxton fumaba con fruición, pero eso no aminoro las ganas de Jimbo de hacer su tropelía dominical, sino que lo espoleo hacia ella, la quito el cigarro de la boca, y con un movimiento violento pero fluido lo llevo hasta su propia boca, donde le dio una calado profunda, hasta quemarlo entero, y lo dejo caer, después sin mediar palabra acorralo con su cuerpo a Tabatha contra el muro de blanca madera de la capilla, y se dispuso a besarla, ella se resistía, pero Jimbo, pese a tener la misma edad, tenia una mayor musculatura, entonces noto como el golpe de la rodilla huesuda de la muchacha hacia diana en su entrepierna, y la señorita se agachaba a su lado, y con mano diestra sacaba del bolsillo del propio Jimbo el paquete de cigarros.

-Pueaj, que asco, fumas tabaco rubio- se quejo Tabatha , que se guardo los cigarros igualmente- y dándole un puntapié en la espinilla, continuo- Esta muy feo acosar a las damas.

Jimbo solo vio a la joven que avanzaba de vuelta a la puerta de la iglesia, recobro la compostura, y se sentó hasta en dolor de su entrepierna se atenuo, entonces se puso en pie, con una sonrisa de oreja a oreja, "Por fin he encontrado a un rival digno" era el pensamiento que le rondaba la cabeza de vuelta hacia el banco de la iglesia para los canticos finales.
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Al salir de la iglesia Tabatha vio a Royce esperándola, su tio ya le había dicho que no podía acompañarla a casa pues tenia que ir a visitar a una paciente en el pueblo, así que sin prisa pero sin pausar se encamino a Royce, que la acompaño por el pueblo, era un lugar pintoresco, se extendía entre las vías férreas y el puente del riachuelo, su calle principal era amplia, con edificios con aceras de madera, cubiertas, en ella estaba la Parada comercial, la iglesia, la escuela, las tiendas de ropa, el almacen de madera, el estrecho camino de persona a la oficina del aserradero, y la tienda de empeños, en la acera de enfrente se agolpaban la cantina el burdel, y el hotel, varios almacenes de las compañías ferroviarias y algunas casas y tras ellas se extendían calles con casas mas humildes, y el camino de la colina que llevaba de vuelta a la casa del Doctor.

Recordó como había sido su primera exploración de la casa, en la planta baja estaban el salón, la sala de música, el comedor y la pequeña clínica, en el primer piso había seis dormitorios, todos cerrador, en el segundo piso con techos abuhardillados estaba el dormitorio del doctor, el despecho y la biblioteca, mientras Royce y el Señor pluma, limpiaban uno de los dormitorios, que estaba polvoriento se desmarco para inspeccionar el sótano, era cavernoso, y húmedo, en un lado había todo tipo de proyectiles y armas, desde arcos indios, hasta proyectiles de artillería, y barriles de pólvora, en la pared de enfrente crecían hongos en jardineras que colgaban de la pared y muchas otras plantas, en la galería que se extendia durante casi veinte metros, al final de la cual había una terraza que daba a la ladera septentrional, y en ella había una estantería repleta de libros de poesía, y una mecedora.

Tabatha sabia que su tio era un hombre excéntrico, desde que estaba allí, había oído en sus breves visitas al pueblo todo tipo de excentricidades, tales como que atendía a los indios del norte cuando lo neseitaban, que practicaba la magia india, o que disparaba sus cañones a las horas más intempestivas de la mañana a la noche, y muchas más...

Al llegar a casa el Señor Pluma estaba reunido con el resto del servicio, lo que significaba que estaban la Señora Maxwel, una viuda entrada en años que cocinaba el más delicioso rancho de campamento que nadie halla probado antes y la peor bazofia servida nunca en una mesa, pues la ya anciana mujer solo sabia cocinar esa comida que al Doctor le recordaba a el glorioso ejercito de la unión, también estaba la esposa de Pluma, Huella silenciosa, con su bebe en brazos, y el joven freeman, hijo del viejo Freeman, el viejo había sido esclavo de la familia hasta que el sur fue liberado, pero en vez de marcharse al norte quedo con sus señores pasando de padre a hijo, Pancrace siempre había sido justo con el, y aunque ahora era viejo y se limitaba a barrer el porche y el camino principal, el Doctor parecía no fijarse en que no cumplía con el servicio completo, el joven limpiaba el resto de la casa y las cuadras, además de cuidar el jardín de la casa, lo que era una labor compleja pues también era el área de tiro de los cañones, lo que según el criterio de Tabatha debía ser el principal problema para que Tio Pancrace se casase, no tenia un buen jardín.

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La boda de Úrsula Paxton, fue todo un existo, su marido un militar condecorado entrado en años, tenia más necesidad de una madre para sus hijos que de una amante esposa, así que pasaron la noche de bodas durmiendo, única exclusivamente durmiendo, algo que después de la multitudinaria boda fue agradable, y todo estaba bien, hasta el momento a la mañana de lunes en el que su esposo le pregunto por la niña de la que tanto había oído hablar.

-Oh, Querido, que preguntas me haces,- dijo con son presa mientras buscaba una mentira en su repertorio,- Mi hija Tabatha es la flor más delicada del mundo y por su frágil salud, la he enviado a vivir, con mi querido hermano, a Wolf creek, un encantador lugar, en el que mi estimado hermano es el medico.

-Pues parece un lugar perfecto para ir de viaje familiar,- reflexivo un instante el soldado, mientras decidía si untaba el pan o no mantequilla- Aunque pensé que ¿tu hermano y tu estabais peleados?

-Ni lo más mínimo- Mintió Úrsula- Es una vieja disputa que ya resolvimos hace mucho.

-Padre, entonces tendremos unas vacaciones en el campo- pregunto un chico rubicundo de unos diecisiete años.

-Y podremos ir a pescar- tercio un segundo infante, de no más de diez,- que ganas, seguro que hay truchas enormes.

La voz de la razón sonó suave, -Wolf Creek esta cerca las tierras india,- desde la silla del fondo que solo bebía zumo de naranja, Ann Olive con los ojos encendidos por la emoción termino- Podría ser peligroso.

-Si, podremos pescar y cazar,- y mirando a su hija añadió -y los indios de la región son pacíficos, y seguro que el doctor dispone todo para nuestra seguridad y divertimento.

Úrsula se disponía a protestar, pero su marido, que era tan ducho en el arte del matrimonio como ella misma la atajo,- y de ese modo, querida, podrás ver a tu tan amada hija de la que tanto me han hablado tus familiares ,durante las horas previas a la ceremonia de bodas.- O como el sabia más bien cuchicheaban de lo problemática que era y la suerte de poder enviarla lejos, pero como buen estratega el oficial decidió solo dar la información justa.

-Bien en ese caso,- dijo Úrsula con la improvisación como herramienta y la mentira por arma- Le escribiré para que haga los arreglos necesarios.- y así nodo como un nudo se enroscaba alrededor su garganta.





Secretos de familia. Vol. 1.

Para Úrsula Paxton la vida era simple en su complejidad. Se proponía casarse por tercera vez, pero un pequeño impedimento enturbiaba el enlace, que se celebraría el próximo domingo. El problema era que en su anterior matrimonio tuvo una criatura, aunque se había deshecho de ella con toda la elegancia que una dama podía lograr y la ayuda de un cheque, cada año pagaba una considerable suma de dinero y se olvidaba del problema. El problema se llamaba Tabatha Anne Paxton, y cada pocas semanas llegaban cartas remitiendo sus progresos, y de unos años a esta parte llegaban quejas y más quejas por el comportamiento de la joven señorita Paxton, así que con la elegancia de una dama experimentada escondía las cartas en su escritorio, con la vaga auto promesa de leerlas más tarde, y así es como las ultimas catorce cartas se agolpaban en un cajón, aun intactas.

Si hubiera leído las cartas habría sido consciente de que su hija había protagonizado el robo de las biblias de la rectoría, había colado a felinos callejeros en el confesionario y alimentado a una bandada de cuervos dentro de los aposentos privados de la Hermana Pía, había metido una pastilla de jabón en el puchero de sopa y finalmente se había negado a usar corsé y había quemado su cesta de labores y la de varias compañeras  más al grito de ¡Liberad las tetitas!

Esta hazaña en particular era la culpable de la ultima carta, y si Úrsula hubiese tenido a bien leerla habría estado preparada. Pero ahora se encontraba con el problema en su puerta, y el problema de pelo moreno cortado a lo chico, vestía un uniforme de internado, se cubría del sol con un parasol y llevaba sus escasas posesiones en una maleta de cuero. Sus ojos avellana destellaban y una ligera sonrisa pícara estaba cincelada en su pecoso rostro.

La sorpresa del reencuentro trastocó a la madre, que tras reconocer a su nada añorada hija, no sabía o no tenía nada que decirle, pues eran prácticamente desconocidas, y de no ser por la engañosa lozanía de Úrsula, y el desparpajo de la joven Tabatha, podría haberla despachado sin problemas. Pero dado el revuelo de su llegada, y la fecha de ésta a la casa, llena de familiares que se encontraban presentes para celebrar la boda, podría haber empaquetado a la niña con algún familiar.

Posibilidad que quedó reducida a la nada en cuanto la niña empezó a relacionarse con los invitados y familiares, de los que no sabía nada. Sus nuevas fechorías incluían la manipulación de un autómata mayordomo, que como resultado edulcoró todas las bebidas servidas en el cocktail, el acto de transformar el traje de boda, usando unas tijeras y pintura al óleo de color rosa, pintura que además fue usada para la policromía improvisada de un busto de Mozart que estaba sobre la chimenea, entre otros actos. Así que Úrsula siendo tan amorosa como acostumbraba y sin mostrar emoción alguna le dijo a su hija. - Querida, ha sido un placer verte, pero mi boda es dentro de dos días. Mañana empezarán a llegar los familiares del Coronel Wallace, mi prometido, y no puedo permitir que nada salga mal,-bajó el tono de voz- Así que pecosa rata infecta- volvió a poner un tono normal de conversación y viendo como su prometido se acercaba- vas a irte a vivir con tu tío Pancrace.

-No, con Pancrace no.- contestó la pecosa adolescente.

No es que ella conociera a Pancrace, solo sabia que era el único hermano de su madre, y gracias a la guía de genealogías y la página marcada de la publicación con tapas rojas y tipos dorados, impreso en papel fino como las biblias y en gran formato, Úrsula Paxton: antes Allister. antes Merryweder y de soltera Úrsula Gilbert. Hija de James Gilbert y Mary Anne Gilbert y hermana del Dr. Pancrace Gilbert.

Haciendo uso de la misma guía encontró los siguientes datos. Dr. Pancrace Gilbert Soltero de 39 años, afincado en Wolf Creek, un pequeño pueblo en la montaña al Norte de Alburquerque. Doctor en medicina, sargento retirado del tercero de artillería ligera de Tennessee, del ejército Confederado entre 1863 y 1865, licenciado con honores.

La información era escueta y sus intentos de extraer información sobre el al servicio o familiares solo revelaron dos cosas, Pancrace y Úrsula no se hablaban desde 1863, y el Doctor era un hombre parco, poco amigo de las visitas y las fiestas, heredero de la familia y en general un hombre desagradable y excéntrico en grado sumo.

Estas eran las ideas que Tabatha maduraba y daba vuelta en su cabeza cuando tomó el zepelín nocturno hasta Alburquerque. Una vez allí el criado mecánico, una versión anticuada de relojería, que se alimentaba mediante un mecanismo de llave que él mismo giraba para recargarse, vagamente humanoide, de acero, fabricado en una fundición de Nevada por "Tie & clock" hacía cerca de tres décadas, compró los billetes de tren y agarrando a la niña por la muñeca con fuerza y con la otra mano sujetando la maleta, la obligó a subir con el al tren.

El camino ascendente del ferrocarril, con máquina Mikado, que ascendía por la vía estrecha, empujada por su descomunal caldera, sólo tiraba de un Tender lleno de carbón, dos vagones de segunda clase y tres de mercancías, en un sinuoso camino que discurría sin paradas desde Alburquerque hasta Wolf creek. El paisaje era monótono, colina, colina, montaña, río, colina, todo ello repleto de bosque.

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La vida de Pancrace era de una enorme sencillez, tenia una casa de dos pisos, ligeramente alejada de la ciudad, construida en madera de abeto rojo, sin pintar. Ya era vieja y polvorienta cuando se había mudado a ella al acabar la guerra. Su idea original había sido montar un pequeño hospital, pero la entonces incipiente ciudad no necesitaba ni estaba dispuesta a pagar un costoso centro médico dado que disponía de un dispensario. No obstante se había afanado en arreglar las goteras, y poner mobiliario en todas las salas, que había quedado cubierto por sabanas, y cerrado por años. Pero lo que más le gustaba de aquel lugar era su patio, que se extendía colina abajo, hasta donde alcanzaba la vista, donde entre un pequeño conjunto de graneros abandonados, desde lo alto de la colina podían verse los boquetes negros. Dos cañones de acero apuntaban a los edificios abandonados. Un cañón de acero corto, sobre un soporte con ruedas descansaba en la plataforma de tiro, dos cuñas frenaban cada rueda, y junto a el conjunto de escobones y artilugios variados para limpiar el cañón estaban a la espera de ser usados.

Jones Pluma Ligera, vestido con pantalones de raya marrones, y su camisa blanca arremangada se afanaba en cargar el cañón de cuatro libras, mientras el Doctor observaba la bandera, con ayuda de un catalejo, -Señor Pluma Ligera,- Gritó con tono marcial el Dr. Gilbert- Cargue el arma,- el Cheroqui coloco la pólvora del barril en el cañón, colocó la mecha y la bala de cuatro onzas, la esfera de plomo destelló, con la luz de la mañana que se filtraba de entre las nubes.- Corrija el ángulo, dos grados norte,- el indio escuchó y giró ligeramente el cañón- Fuego- Gritó desde el mirador el doctor, y el indio encendió la mecha con una cerilla que usó para encender también su larga y delgada pipa, con cazoleta de madera.

La bala salió en una leve parábola, alejándose del cañón a velocidad constante, desplazamiento que paró en seco al chocar contra una barrica de madera repleta con un lecho de piedras y agua. Si alguien hubiera estado más cerca para verlo, habría visto cómo la bala entraba con violencia en el agua y golpeaba la pared posterior de la barrica haciendo un agujero por el impacto y cayendo después al suelo. Jones Pluma Ligera levantó el banderín, indicando que el disparo se había hecho con éxito, se quitó el Kepi, y secó el sudor de la frente.

El doctor descendió por la escalera de mano, y estrecho la mano del indio, intercambiaron palabras de elogios y vaguedades varias...

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La campana de la entrada sonó con violencia y estrépito. Jones Pluma Ligera, guardés de la casa y los terrenos, acabó de secarse las manos, descolgó la levita y se la puso mientras avanzaba a la puerta principal. Abrió ésta con diligencia y la estampa que encontró le sorprendió. Estaba el autómata de servicio, viejo, vestido con una levita ajada, haciendo una leve reverencia y tras él una joven muchacha, pecosa, con el sudor perlado en su frente y con un recargado uniforme escolar de lana gris, con lazo rojo al cuello.

De la boca del autómata salio una tira de papel, con un texto en letras de imprenta minúsculas, el guardés lo tomó con cuidado y tiró de el para cortar el fragmento de la bobina. Lo leyó y con voz neutra y casi profesional anunció a un embudo de latón, "Su sobrina, la Señorita Tabatha Paxton, hija de su hermana Úrsula y su segundo marido, Richard Paxton, esta aquí"

El silencio se hizo, y no llegó respuesta por el tubo de comunicación. Para el guardés quedarse allí parado era de lo más normal, para el autómata seguir en la imitación de una genuflexión era parte de su programación, pero para la joven era algo de lo más violento.

El Doctor apareció en el recibidor, miro por encima del hombro del indio y guardando su pistola en la funda con lentitud y cierta preocupación pregunto- ¿Viajas sola? ¿Ha venido Úrsula?

La niña negó con la cabeza, entonces el guardés se hizo a un lado y permitió el paso de la joven dama seguida por el autómata de servicio.

-Eh, tú, ¿Eres Royce?- la voz del doctor parecía francamente sorprendida.

El autómata se paró en seco, con una pierna levantada en mitad de un paso, pivotó sobre la cadera, haciendo chirriar su mecanismo de relojería e hizo una nueva reverencia aun más profunda que la primera, después de modo cómico se incorporo y ejecutó una imitación de saludo militar, mientras de su boca salía un fragmento largo de la tira de papel.

El guardés arranco la tira de papel y leyó en alto, - "Sí, soy la unidad 1425F denominación popular Royce, pertenenciente a Úrsula Gilbert y Pancrace Gilbert, como dicta el párrafo 4 del testamento de James Gilbert".

-Después de tanto tiempo tu madre me devuelve a Royce- dijo con cierta alegría entremezclada de pesar en la voz del Doctor- El señor Pluma Ligera os asignará habitaciones, y os informará del funcionamiento de la casa- se quitó la pistolera del cinto y se la entregó a Pluma Ligera que la cogió con mano firme- Guarda esto- le dijo al criado, dirigiéndose en general, mientras consultaba su reloj, añadió.- Ahora tengo que ir al pueblo a hacer mis visitas, pero os veré para la comida.

Y con paso marcial, como desfilando al compás de un tambor que sólo el doctor podía oír, se quito el kepi, se puso la chaqueta y el bombín, tomó el maletín de médico y salió por puerta flanqueada por dos cañones de seis libras que apuntaban al camino.

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